La secuencia de movimientos sísmicos registrada este martes en el noreste tras el temblor de magnitud 4.5 sentido en Las Terrenas volvió a poner sobre la mesa el nivel de exposición del país frente a un evento de mayor magnitud.
Mientras el Centro Nacional de Sismología detectó al menos siete sismos posteriores en la misma zona, de magnitudes entre 1.5 y 2.6, el subdirector ejecutivo de la Defensa Civil, Bernardo Rodríguez, advirtió que la población no debe asumir que el país está preparado para enfrentar un terremoto superior a magnitud 7.0 y llamó a fortalecer la educación preventiva.
Al menos siete movimientos posteriores tras sismo principal

El Centro Nacional de Sismología informó que, después del movimiento principal ocurrido a las 11:20 de la mañana de este martes, con magnitud 4.5 y epicentro a 6.7 kilómetros al este de Las Terrenas, se registró una secuencia de siete sismos de menor intensidad en la misma región.
Los eventos ocurrieron entre las 11:34 de la mañana y la 1:39 de la tarde, con magnitudes comprendidas entre 1.5 y 2.6. La mayoría se localizaron al este, noreste y norte de Las Terrenas, mientras otros ocurrieron en el océano Atlántico frente a la península de Samaná.
Además, el Centro Nacional de Sismología registró un sismo de magnitud 2.4 al sur de Cotuí, en la provincia Sánchez Ramírez, aunque este ocurrió fuera de la zona donde se concentró la actividad sísmica relacionada con el movimiento sentido en Las Terrenas.
Las autoridades no han reportado daños materiales ni personas lesionadas.
Aunque popularmente estos movimientos suelen denominarse réplicas, corresponde a las autoridades especializadas determinar si todos forman parte de una misma secuencia sísmica.
Defensa Civil insiste en que el riesgo sísmico es permanente

Bernardo Rodríguez, subdirector ejecutivo de la Defensa Civil y especialista en gestión de riesgo de desastres, afirmó que la actividad sísmica de este martes debe servir como recordatorio de la vulnerabilidad del territorio dominicano.
Recordó previamente, en un artículo publicado en Acento este fin de semana, que la República Dominicana se encuentra en una zona de interacción entre las placas del Caribe, Norteamérica y Sudamérica, además de contar con 14 fallas geológicas internas, entre las que destacó la falla Septentrional y la falla de Enriquillo-Plantain Garden por su potencial destructivo.
Según Rodríguez, diversos especialistas sostienen que el período histórico estimado de retorno para un gran terremoto en el país ya se habría cumplido, por lo que el riesgo debe entenderse como una condición permanente y no como una eventualidad remota.
"No estamos esperando que ocurra un evento por mala suerte, sino que nos enfrentamos a la certeza técnica de que la naturaleza completará su ciclo tarde o temprano", señaló.
"No estamos listos", advierte el especialista
Rodríguez sostuvo que existe un déficit de preparación ciudadana frente a un terremoto de gran magnitud.
A su juicio, la educación preventiva, los simulacros, el equipamiento y los planes de evacuación requieren un fortalecimiento sostenido para reducir las consecuencias de un eventual evento mayor.
También recomendó que las familias revisen las condiciones estructurales de sus viviendas, aseguren los objetos que puedan caer durante un sismo, definan rutas de evacuación y establezcan puntos de encuentro fuera del hogar.
Asimismo, aconsejó disponer de un botiquín de primeros auxilios, mantener las llaves de acceso en un lugar conocido por todos los integrantes de la familia y contar con un silbato para facilitar la localización en caso de quedar atrapado.
Qué hacer durante un sismo
El especialista recordó que las medidas de autoprotección cambian según el lugar donde se encuentre la persona.
Indicó que, si el sismo sorprende en el interior de una vivienda o edificio, la recomendación es protegerse junto a un mueble resistente, evitando objetos de vidrio o estructuras inestables.
Si la persona conduce un vehículo, debe detenerse en un área despejada, lejos de puentes, elevados o edificaciones. En los parqueos soterrados recomendó abandonar el automóvil y protegerse junto a este.
En caso de quedar atrapado, aconsejó conservar la calma, evitar gritar para no consumir oxígeno innecesariamente y utilizar golpes sobre superficies metálicas o un silbato para facilitar el rescate.
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