El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación del Reino de España, José Manuel Albares, llegó ayer lunes a la República Dominicana como segunda parada de una gira diplomática por América Latina y el Caribe que lo llevó primero a Puerto Rico y que concluirá en México.
A su arribo, Albares sostuvo un encuentro a puerta cerrada con empresarios españoles con inversiones en el país, en la sede de la Embajada de España en Santo Domingo. La reunión, que se extendió por casi una hora, reunió a representantes de los sectores hotelero, energías renovables, seguros y bienes raíces. Participaron también la secretaria de Estado para Iberoamérica y el Español en el Mundo, Susana Sumelzo Jordán, y la embajadora española en el país, Lorea Arribalzaga Ceba.
Agenda oficial en el Mirex
Este martes 28 de abril, el canciller español fue recibido por su homólogo dominicano, Roberto Álvarez, en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores (Mirex), donde ambos funcionarios sostuvieron una reunión de trabajo seguida de una conferencia de prensa conjunta.
En la agenda bilateral figuran temas de cooperación, relaciones internacionales y, de manera central, los trabajos preparatorios de la XXX Cumbre Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno, que se celebrará en Madrid los días 4 y 5 de noviembre de 2026.
Previamente, Albares visitó un proyecto impulsado por la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID) en el país, en línea con el compromiso de España de fortalecer su presencia en la región.
El trasfondo de la gira
La visita se enmarca en una estrategia diplomática de Madrid para consolidar sus vínculos con América Latina y el Caribe de cara a la cumbre iberoamericana. Según explicó el Ministerio de Exteriores español, Albares busca trasladar a sus interlocutores "la importancia que América Latina y el Caribe tiene para España, una región hermana, con una lengua compartida y profundos vínculos históricos, políticos, económicos y culturales".
República Dominicana y España mantienen relaciones diplomáticas de larga data, con una comunidad dominicana numerosa en territorio español y un flujo significativo de inversión española en sectores estratégicos del país caribeño.
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