Una mujer que se identifica como víctima de violencia de género hizo este domingo un llamado público a las autoridades para que refuercen las medidas de protección a su favor y garanticen la seguridad de su hija menor de edad y de su madre, al denunciar que vive bajo temor pese a la existencia de una sentencia condenatoria y medidas judiciales dictadas contra su expareja.
La denunciante, Yennifer Marín, afirmó que desde hace casi tres meses permanece en un lugar no revelado junto a su hija, de seis años, y su madre, de 71, tras denunciar nuevos episodios de violencia que atribuye a su expareja, Luis Enrique Evertsz.
“Desde hace ya tres meses, tanto mi hija de seis añitos y mi mamá de setenta y uno vivimos escondidas. Las presas somos nosotras”, expresó Marín en un video difundido en redes sociales, donde asegura haber acudido a la Fiscalía y contactado a agentes policiales sin obtener una respuesta efectiva.
Según su relato, los antecedentes del caso se remontan a 2021, cuando presentó una denuncia por violencia de género e intrafamiliar. Como resultado de ese proceso, Evertsz fue declarado culpable mediante la sentencia penal núm. 249-05-2021-SSEN-00291, emitida el 17 de enero de 2022 por el Tercer Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional.
La decisión judicial impuso una condena de cinco años de prisión suspendida, condicionada al cumplimiento de varias medidas, entre ellas abstenerse de ejercer cualquier forma de violencia, intimidación o amenaza contra la víctima.
Marín sostiene que esas disposiciones no se han cumplido. De acuerdo con su versión, el pasado 7 de marzo de 2026 se produjo un nuevo incidente que describió como “una escena de terror”, caracterizada por gritos, insultos y maltratos ocurridos en presencia de su hija.
En su declaración pública, también afirmó que durante la relación su expareja le manifestaba que en República Dominicana “todo se compra con dinero” y que, por ser extranjera, las autoridades no le creerían. Estas afirmaciones forman parte de su testimonio y fueron atribuidas directamente al denunciado.
La mujer pidió a las instituciones competentes ejecutar de manera efectiva las medidas de protección vigentes y actuar con urgencia para prevenir nuevas agresiones.
“Solo quiero vivir en paz junto a mi hija y mi madre”, expresó Marín, al asegurar que el miedo ha alterado por completo la vida cotidiana de su familia.
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