Un informe preliminar elaborado por el consorcio EPSA-Labco, a pedido de la Empresa Metropolitana de Transporte (EMT), detectó varias deficiencias técnicas en la Línea 2C del Metro de Santo Domingo, específicamente en el tramo de Los Alcarrizos.
El documento, remitido el 10 de enero de 2026 a la Oficina para el Reordenamiento del Transporte (OPRET), señalaba problemas en los muretes de contención, el sistema de drenaje, tableros del viaducto, pilotes, túnel minero y la vía marginal.

Aunque el avance de la obra superaba el 95 %, el informe advertía que el cierre técnico dependía de la corrección de estas fallas, ya que podían afectar la durabilidad, seguridad y vida útil de la infraestructura. EPSA-Labco recomendó no proceder con la recepción técnica ni liberar los trabajos hasta que los contratistas ejecutaran todas las reparaciones necesarias bajo supervisión y con aprobación técnica.
Autoridades aseguran que las fallas fueron corregidas
Según el departamento de comunicaciones de la EMT, tras recibir el informe en enero de 2026, se realizaron de inmediato los trabajos correctivos sugeridos por la firma evaluadora.
Una fuente de la EMT declaró a Diario Libre que, inmediatamente se recibió el informe en enero de este año, se procedió con los trabajos pertinentes.
La obra fue inaugurada por el presidente Luis Abinader el 24 de febrero de 2026, más de un mes después de la entrega del informe. Durante ese período, las autoridades aseguran que se subsanaron todas las observaciones técnicas.
La obra fue considerada robusta, pero condicionada a correcciones
El propio informe de EPSA-Labco calificó la obra como una estructura “robusta”, aunque condicionó la recepción técnica a la corrección de las deficiencias detectadas.
No se han detallado públicamente los informes finales de verificación tras las reparaciones, por lo que sería relevante conocer la documentación técnica que confirme la ejecución de los trabajos correctivos.
Transparencia y seguimiento serán claves
La inauguración del Metro de Los Alcarrizos se realizó luego de un proceso de evaluación y corrección de fallas técnicas. Sin embargo, la transparencia en la publicación de los informes finales y el monitoreo constante de la infraestructura serán factores clave para garantizar la seguridad y confianza de los usuarios.
El seguimiento técnico y las auditorías periódicas de la obra serán determinantes para asegurar el correcto funcionamiento y la durabilidad de la infraestructura en el tiempo.
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