Los hermanos Espaillat, Antonio y Maribel, afirmaron este lunes 19 que, hasta la fecha, el 70 % de las víctimas han sido resarcidas por el colapso del centro nocturno Jet Set, ocurrido la madrugada del 8 de abril, a pesar de que no existe una sentencia judicial en su contra.
En un comunicado publicado en espacio pagado, la familia sostuvo que desde el primer momento ha actuado con respeto, responsabilidad y solidaridad, acompañando a las personas afectadas “en todo lo que ha estado a su alcance”, y que además se han implementado acciones de apoyo a niños y niñas huérfanos a causa de la tragedia, a través de la Fundación Raíces de Esperanza.
Expresaron nuevamente su pesar por las consecuencias humanas del colapso ocurrido en el establecimiento, tragedia que ha marcado de forma profunda a numerosas familias dominicanas.
Además, señalaron que el sufrimiento generado por el hecho no debe ser minimizado y que, más allá de cualquier diferencia procesal, han optado por mantener una actitud prudente, evitando controversias públicas o el uso instrumental del caso.
En ese sentido, subrayaron que aún no existe una sentencia firme ni un peritaje técnico validado por un tribunal competente que determine de manera definitiva las causas del colapso o responsabilidades penales individuales.
Asimismo, aseguraron que un informe técnico citado por el Ministerio Público reconoce que el colapso ocurrió de forma súbita e instantánea, por lo que continúa siendo objeto de análisis judicial. También informaron que desde el inicio del proceso solicitaron un peritaje independiente, cuya valoración contradictoria, según explicaron, será conocida en sede judicial el próximo 30 de enero, conforme al debido proceso.

“La verdad en un caso tan complejo y doloroso solo puede establecerse mediante pruebas objetivas, debates técnicos y decisiones judiciales”, indica el comunicado, que además rechaza las presiones mediáticas y los juicios paralelos.
Además, se enfatiza que la justicia requiere pruebas y no conjeturas, que el respeto a la memoria de las víctimas exige prudencia y que el dolor humano debe ser escuchado, no utilizado como herramienta de condena social.
La familia Espaillat reiteró finalmente su "compromiso de colaborar con la justicia de manera transparente y abierta", confiando en que las instituciones del Estado esclarecerán los hechos con rigurosidad.
Compartir esta nota