El ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, Roberto Álvarez, reafirmó este viernes el compromiso del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) con una integración regional más funcional, coherente y orientada a resultados concretos, durante la XCIII Reunión del Consejo de Ministros de Relaciones Exteriores del bloque, celebrada en Santo Domingo.

En su discurso de bienvenida a los jefes de delegación de los países miembros, el canciller subrayó que la integración regional no es solo un ideal compartido, sino una herramienta estratégica para responder de manera conjunta a los desafíos que enfrentan Centroamérica y el Caribe en el actual contexto internacional.

Una presidencia con agenda de reformas

Álvarez destacó los avances alcanzados en la reconfiguración de la arquitectura institucional del SICA, un proceso orientado a fortalecer la coherencia del sistema, optimizar el uso de los recursos y alinear sus instancias con los mandatos políticos de los estados miembros.

"La integración regional no puede ser un fin en sí mismo. Debe traducirse en beneficios tangibles para nuestros pueblos", señaló el canciller, al tiempo que convocó a los cancilleres presentes a sostener el impulso reformador que ha caracterizado la gestión dominicana al frente del bloque.

República Dominicana asumió la Presidencia Pro Témpore del SICA en enero de 2026, con una agenda centrada en tres ejes: modernización institucional, respuesta coordinada a amenazas transnacionales y profundización de la cooperación en áreas estratégicas como salud, seguridad y desarrollo sostenible.

Logros bajo el liderazgo dominicano

La reunión de cancilleres se produce en un momento de actividad intensa para la presidencia dominicana del bloque. A principios de abril, bajo el liderazgo de República Dominicana, el SICA concretó uno de sus acuerdos más ambiciosos del período: la aprobación de la Estrategia Una Sola Salud del SICA 2026-2030 (EUSSS), adoptada mediante resolución conjunta por el Consejo de Ministros de Salud de Centroamérica y República Dominicana (COMISCA), el Consejo Agropecuario Centroamericano (CAC) y la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD).

Esa iniciativa, calificada como histórica por los propios estados miembros, busca una respuesta integral y coordinada ante amenazas que cruzan las fronteras nacionales: enfermedades zoonóticas, resistencia antimicrobiana y deterioro ambiental, entre otras.

El SICA en un mundo en transformación

La reunión de cancilleres también se enmarca en un debate más amplio sobre el rol de los bloques regionales frente a un orden internacional en reconfiguración. Desde distintos foros, líderes del bloque han insistido en que la cooperación regional es indispensable para enfrentar fenómenos como la migración forzada, el crimen organizado transnacional y el cambio climático, que ningún país puede abordar de forma aislada.

En ese sentido, Álvarez instó a los cancilleres a avanzar en la consolidación de una institucionalidad regional que sea ágil, eficiente y capaz de responder con rapidez a los mandatos de los jefes de Estado y de Gobierno del bloque.

El SICA agrupa a ocho estados miembros: Guatemala, Belice, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Costa Rica, Panamá y República Dominicana, además de estados asociados y observadores regionales y extrarregionales.