El padre Francisco Escolástico Javier destacó que la solemnidad de Corpus Christi constituye la adoración pública de Cristo presente en la Eucaristía y representa una de las celebraciones más significativas de la fe católica, al proclamar la presencia real de Jesucristo en el Santísimo Sacramento.

Tradición religiosa

El sacerdote explicó que esta festividad no es una simple tradición religiosa ni una costumbre cultural, sino una manifestación de fe mediante la cual la Iglesia contempla, adora y agradece el don de la Eucaristía, entendida como memorial vivo del amor de Dios y alimento espiritual para los creyentes.

Escolástico Javier señaló que el origen de Corpus Christi se encuentra en el Jueves Santo, cuando Jesús instituyó la Eucaristía durante la Última Cena y encomendó a sus discípulos celebrar el memorial de su Pascua. Recordó que, con el paso de los siglos, la Iglesia estableció una solemnidad específica para honrar este misterio con especial solemnidad y favorecer una mayor contemplación del sacramento.

Respecto a la tradicional procesión eucarística, afirmó que su propósito no es el espectáculo ni la exhibición pública, sino el testimonio de fe y veneración hacia Cristo presente en el Santísimo Sacramento.

Explicó que esta manifestación prolonga la celebración de la Misa y permite que la comunidad cristiana exprese públicamente su adoración y agradecimiento.

El centro de la procesión es Cristo y no el lucimiento humano. Se trata de una expresión de fe, comunión y encuentro con el Señor presente en la Eucaristía, indicó.

Asimismo, resaltó que la Iglesia celebra esta solemnidad mediante la Misa solemne, la adoración eucarística y las procesiones, procurando siempre que las expresiones de religiosidad popular mantengan su auténtico sentido espiritual y estén orientadas a la alabanza de Dios.

El sacerdote subrayó que la espiritualidad de Corpus Christi invita a vivir tres actitudes fundamentales: adoración, para reconocer la presencia real de Cristo; gratitud, por el don inmenso de la Eucaristía; y comunión, que fortalece la unidad entre los fieles y los impulsa al servicio de los demás.

Finalmente, sostuvo que esta celebración recuerda que Dios continúa presente en medio de su pueblo y llama a los cristianos a transformar la fe eucarística en acciones concretas de amor, solidaridad y servicio.

Corpus Christi es la fiesta en la que la Iglesia hace visible que Dios no solo habla, sino que se deja encontrar. Por eso adora, da gracias y camina con su pueblo llevando a Cristo por las calles”, concluyó el padre Francisco Escolástico Javier.

Mery Ann Escolástico

Periodista

Ganadora de Historias de Reciclaje – Premio Mundo sin Residuos al Periodismo 2020-2021. Autora del libro de poemas “Desahogando mis deseos”. Periodista, Fotoperiodista, Corresponsal de Eventos, Abogada y Docente en UNAPEC.

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