El colapso del puente sobre el río Camú, en el municipio de Gaspar Hernández, provincia Puerto Plata, mantiene interrumpido por completo el tránsito en una de las vías de comunicación más importantes del norte del país. La estructura cedió ante el desbordamiento del río, consecuencia de las intensas lluvias que desde la semana pasada azotan varias provincias dominicanas y que ya han dejado un rastro de daños en infraestructuras, viviendas y comunidades vulnerables a lo largo del territorio nacional.
Evaluación técnica en marcha
Un equipo multidisciplinario de la Oficina Nacional de Evaluación Sísmica y Vulnerabilidad de Infraestructura y Edificaciones (Onesvie) se desplazó hasta el lugar para realizar levantamientos técnicos orientados a determinar las causas del colapso, la magnitud de los daños y las posibles vías de intervención. La misión está encabezada por la ingeniera Fanny Ramos, directora regional de la entidad, y el ingeniero Ernesto Polanco Grant, encargado de la Delegación Puerto Plata, quienes lideran un equipo de ingenieros, arquitectos y técnicos especializados.
Al lugar también acudieron representantes del Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC), que coordina junto a Onesvie las acciones a seguir. Según informaron las autoridades, una vez concluida la evaluación se presentará un informe técnico con los resultados del levantamiento y las recomendaciones para la rehabilitación de la infraestructura. No se precisaron plazos.
Una vía estratégica fuera de servicio
El puente de Camú no es una estructura menor. Su colapso afecta directamente la conectividad entre Gaspar Hernández y Santiago de los Caballeros, generando un corte vial que impacta el transporte de personas, mercancías y servicios en toda la región. Residentes y autoridades locales expresaron preocupación ante la ausencia de una ruta alterna inmediata y la incertidumbre sobre los tiempos de reparación.
La situación se suma a un escenario de daños acumulados en infraestructura vial que las lluvias de las últimas semanas han dejado en distintas provincias del país. En Espaillat —provincia vecina—, las autoridades también han desplegado intervenciones de emergencia para mitigar riesgos y atender comunidades afectadas.
El patrón que se repite
El colapso del puente de Camú no es un hecho aislado. Ocurre durante la actual temporada de lluvias que ya evidenció, a principios de abril, la fragilidad de la infraestructura dominicana ante eventos climáticos extremos. La vaguada del 8 de abril provocó inundaciones masivas en el Gran Santo Domingo, afectó obras en construcción y puso fuera de servicio tramos del sistema de transporte público.
Partidos de oposición y analistas señalaron entonces que los daños reflejaban no solo la intensidad del fenómeno meteorológico, sino también vulnerabilidades estructurales acumuladas en la planificación y el mantenimiento de obras públicas.
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