El cierre del centro de estética Diosa, en los Jardines Metropolitanos de Santiago, tras la muerte de la joven de 32 años de edad sometida a una liposucción, Ángela Geraldine Hernández Rodríguez, ha puesto de relieve una situación que se repite en esta ciudad, sin que haya habido acciones contundentes.
Y es que mientras las autoridades han anunciado que hacen las averiguaciones de lugar para aclarar lo relativo a la muerte de Hernández Rodríguez, sus familiares ya tienen un posible responsable: un médico al que solo identifican como el doctor Polanco, que, según cuenta el abogado Pedro Domínguez Brito, "es un profesional reincidente en estas situaciones".
Pedro Domínguez Brito, quien asumió el caso, dijo que llegará hasta donde sea necesario para que haya una sanción ejemplar con los responsables de la cirugía a la joven Geraldine Hernández quien, según confirmaron sus familiares, falleció en el proceso de una cirugía estética en la clínica Diosa.
La clínica Diosa estaba clausurada antes de que a la joven la ingresaran a la sala de cirugías, ya que solo estaba habilitada para consultas, según confirmó en Santiago el ministro de Salud, Víctor Atalah, el pasado 27 de marzo del 2026.
Los deudos de Ángela Geraldine están convencidos de que la muerte de su pariente se debió a una mala práctica médica, versión reforzada por el abogado Domínguez Brito.
Domínguez Brito también denuncia que el médico que es señalado como responsable del caso, según los familiares de la víctima, tiene casos pendientes de los años 2011, 2015 y 2026, sin que haya habido una acción judicial acorde con estos casos.
Antecedentes en Santiago

En los archivos de las autoridades locales se registra que el 22 de febrero del 2015 la Fiscalía de Santiago cerró el Instituto de Adelgazamiento y Estética del Cuerpo (IDEAMEC), ubicado en la calle República de Argentina de esta ciudad, luego de la muerte de una segunda paciente intervenida allí.
El local fue cerrado al día siguiente de la muerte de Sara de los Ángeles Martínez Rodríguez, de 39 años de edad, sometida a una cirugía de lipoescultura.
Como justificación para el cierre del IDEAMEC, también se tomó en cuenta la muerte de la joven Ely Peña, de 24 años de edad.
Previo a la muerte de Sara de los Ángeles, la joven Peña había regresado de Estados Unidos para someterse a una segunda intervención y falleció en otro centro de salud donde fue ingresada, luego de ser atendida en IDEAMEC, según datos de las autoridades en ese momento.
En marzo del 2016, autoridades del Ministerio de Salud Pública cerraron el centro médico Doctora Maritza Jiménez, ubicado en la avenida Hermanas Mirabal, en Santiago, tras la muerte de la joven Ramona de Jesús Franco (Romy) Franco, quien habría sido sometida a una cirugía estética en este local.

Los actuantes del Ministerio de Salud Pública sustentaron su decisión en violación a la ley 42-01 y su reglamento 1138.
Según datos de ese momento, la joven pagó RD$ 65,000.00 por la intervención para alterarse parte de su cuerpo, como el abdomen y sus glúteos.
La paciente falleció tras su ingreso en el Centro Médico Cibao, tras la intervención quirúrgica en la clínica Doctora Maritza Jiménez. En la actualidad, en ese local sigue en funcionamiento un centro ligado a la medicina estética, aunque con otra identificación, según los avisos que se pueden leer en el edificio.
En septiembre del 2017, familiares de una joven identificada como Rafelina Taveras Jiménez, fallecida en el municipio Mao tras una cirugía estética, se quejaron de la falta de acción de las autoridades para hacer las investigaciones sobre el hecho.
Los deudos de Taveras asociaron a una negligencia médica la muerte de su pariente y denunciaron que el proceso quirúrgico se realizó sin las condiciones pertinentes por parte de los médicos actuantes.

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