La República Dominicana figura entre los países de la región que han desarrollado políticas públicas para enfrentar las uniones infantiles, tempranas y forzadas, así como su relación con el embarazo en adolescentes, de acuerdo con un reciente informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El organismo analiza en su estudio “Matrimonios y uniones infantiles en América Latina y el Caribe: de los datos a la acción pública” las políticas implementadas en distintos países y plantea la necesidad de respuestas integrales, intersectoriales y con enfoque territorial para enfrentar un fenómeno que persiste en la región.
En el caso dominicano, el documento identifica elementos de la Política de Prevención y Atención a las Uniones Tempranas y el Embarazo en Adolescentes (PPA) como parte de las experiencias que pueden aportar a la formulación de políticas públicas frente a este problema.
La estrategia dominicana articula acciones de distintas instituciones estatales y establece mecanismos de coordinación para su ejecución, con participación del Gabinete de Niñez y Adolescencia (GANA) y el Consejo Nacional para la Niñez y la Adolescencia (Conani).
Entre los aspectos considerados en el análisis están la coordinación interinstitucional, la planificación de acciones y la aplicación de medidas en territorios donde las uniones tempranas y el embarazo adolescente presentan mayores niveles de incidencia.
Los embarazos adolescentes mantienen una tendencia descendente
Los datos oficiales muestran también una reducción de los embarazos en adolescentes en los últimos años.
Según las cifras citadas por el comunicado, los casos pasaron de 27,476 en 2021 a 16,481 en 2025. La evolución debe analizarse, sin embargo, tomando en cuenta la metodología y cobertura de los registros estadísticos utilizados para cada período.
La Oficina Nacional de Estadística (ONE) ha publicado infografías periódicas sobre los embarazos en adolescentes a partir de datos del sistema de salud. En sus publicaciones advierte sobre las características y cobertura de los registros, por lo que las cifras no necesariamente representan todos los embarazos ocurridos en el país.
El descenso registrado forma parte de una tendencia que también aparece en los datos disponibles de años anteriores. En el segundo trimestre de 2025, por ejemplo, la ONE reportó 3,505 embarazos en adolescentes, 9.69 % menos que los 3,881 registrados en el mismo período de 2024.
Un problema que persiste en la región
Aunque las cifras dominicanas muestran una reducción, la CEPAL advierte que las uniones infantiles, tempranas y forzadas continúan siendo un problema relevante en América Latina y el Caribe.
El organismo estima que la práctica afecta a una de cada cinco niñas o adolescentes menores de 18 años en la región y señala vínculos con el embarazo adolescente, la interrupción de las trayectorias educativas, la sobrecarga de trabajo de cuidados no remunerado y una mayor exposición a la violencia por razones de género.
El informe también destaca que las desigualdades territoriales y socioeconómicas influyen en la prevalencia del fenómeno, por lo que plantea que las políticas no deben limitarse a medidas generales, sino incorporar información territorial y atender las condiciones específicas de las poblaciones afectadas.
En República Dominicana, la política nacional contempla intervenciones dirigidas a territorios priorizados, entre ellos Azua, Boca Chica y San Juan, de acuerdo con la información suministrada por las autoridades.
La reducción de los embarazos adolescentes constituye uno de los indicadores utilizados para observar la evolución del problema, pero no permite por sí sola determinar el impacto de una política específica. La propia CEPAL plantea la necesidad de fortalecer los sistemas de información y la evaluación de las políticas públicas para medir sus resultados.
El estudio regional de la CEPAL fue publicado en agosto de 2026 y forma parte de sus investigaciones sobre igualdad de género, derechos de la infancia y adolescencia y políticas públicas en América Latina y el Caribe.
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