El presidente Luis Abinader introducirá cambios y remociones en el Estado Mayor de la Fuerza Aérea de la República Dominicana (FARD) a partir del próximo 16 de agosto, cuando cesan en sus funciones el comandante general, el subcomandante y el inspector general, conforme a los plazos establecidos por la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas 139-13.
El mandatario elegirá al próximo comandante general entre los 23 de los 26 mayores generales y generales de brigada habilitados para el cargo. Para las posiciones de subcomandante e inspector general, podrá escoger entre 22 altos mandos elegibles. Sin embargo, en círculos castrenses se señala con mayores posibilidades a un grupo reducido de oficiales con vínculos en la jerarquía militar y en la cúpula política oficialista.
Floreal Suárez Martínez ante un nuevo destino

Al concluir su gestión, el comandante general Floreal Suárez Martínez deberá ser designado en una posición igual o superior, como ministro de Defensa, viceministro o inspector general, según la normativa militar. Sin embargo, el presidente puede ratificarlo, aunque no hay precedentes recientes: el último fue Juan Bautista Rojas Tabar, quien dirigió la antigua Jefatura de 1990 a 1996.
Oficiales fuera del escenario de relevo
De los 26 altos mandos de la Fuerza Aérea, solo el mayor general Juan Carlos Torres Robiou estaría impedido de ocupar cargos dentro o fuera del ámbito militar, tras ser condenado a 20 años de prisión por el caso de corrupción Coral y Coral 5G, en el que se habría defalcado al Estado por más de 4.500 millones de pesos.

Asimismo, el mayor general técnico Carlos Febrillet Rodríguez, actual viceministro de Defensa para Asuntos Aéreos, tampoco figura entre los posibles candidatos, debido a que ya ocupó la Comandancia General de la FARD entre 2022 y 2024. En la historia reciente de la institución no se registran precedentes de un oficial que haya dirigido esa posición en dos ocasiones.
Los relevos en los altos mandos militares buscan asegurar la alternabilidad, reforzar la institucionalidad y orientar la estrategia de la aviación militar para los próximos dos años, especialmente en seguridad aérea y operación de bases, según expertos consultados.
Los pilotos mantienen ventaja sobre otras especialidades
La Comandancia General de la Fuerza Aérea ha estado dominada históricamente por oficiales pilotos. Desde 1996, 11 de los últimos 16 comandantes generales han sido pilotos, frente a tres paracaidistas, un técnico de aviación y un oficial sin especialidad definida. Esta detención se ha registrado tanto en los gobiernos de Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Medina como de Luis Abinader, salvo las recepciones citadas.
Desde 1996 solo han ocupado esa posición los mayores generales paracaidistas retirados Luis Antonio Luna Paulino (1996-1998), Nelson Marmolejos Acosta (2004-2006) y Ramón Hernández Hernández (2012-2014). Asimismo, figuran el mayor general retirado Gilberto Delgado Valdez (2011-2012), sin especialidad definida, y el mayor general técnico en aviación Carlos Febrillet Rodríguez (2022-2024), actual viceministro de Defensa para Asuntos Aéreos.
Reforma de 2014 abrió el abanico de opciones

Esa práctica comenzó a cambiar en 2014, cuando el entonces presidente Danilo Medina emitió el Decreto 298-14, que modificó el artículo 6 del Reglamento de Aplicación de la Ley 139-13, Orgánica de las Fuerzas Armadas, y permitió que otros oficiales de comando pudieran ser designados en la Comandancia General de la Fuerza Aérea, sin que necesariamente fueran pilotos.
La modificación normativa fue aprobada por el Estado Mayor General de las Fuerzas Armadas durante la gestión del entonces ministro de Defensa, teniente general Máximo Muñoz Delgado (2014-2016), con el propósito de ampliar el acceso a la condición de oficial de comando, requisito para ocupar la Comandancia General de la Fuerza Aérea.
Como resultado, la modificación del artículo seis amplió los requisitos para ser reconocido como oficial de comando. La disposición incluye a los egresados de academias militares, navales o aéreas, nacionales o extranjeras, siempre que dichas instituciones estén acreditadas o reconocidas por las Fuerzas Armadas y el Instituto Superior para la Defensa (INSUDE). Los oficiales de servicios auxiliares y especialistas no pueden alcanzar el rango de general de brigada o contralmirante, según lo establece la reforma.
Los cambios introducidos en la legislación militar permiten que los generales del alto mando, sean pilotos o no, puedan ser escogidos por el presidente Luis Abinader para ocupar las vacantes del Estado Mayor de la Fuerza Aérea desde el próximo 16 de agosto.
Sin embargo, desde la reforma del artículo 6 de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas en 2014, la tendencia se ha mantenido favoreciendo a los aviadores; de los últimos cinco comandantes generales designados solo el mayor general Carlos Febrillet Rodríguez no pertenece a la especialidad de piloto.
Políticos y funcionarios tiene sus generales preferidos
Aunque no todos parten con las mismas posibilidades, la selección no dependerá solo de los requisitos establecidos en el artículo 33 de la legislación militar, como liderazgo, trayectoria, méritos y formación castrense. También pesarán el respaldo del alto mando, el apoyo político y los vínculos con sectores empresariales cercanos al oficialismo.
Varios de los pilotos de la Fuerza Aérea que se mencionan como posibles comandantes generales han tripulado aeronaves de empresarios y funcionarios, lo que les ha permitido establecer relaciones que, en algunos casos, podrían incidir en designaciones dentro de la institución, incluida la Comandancia General. Ese sería el caso del actual comandante general, Floreal Suárez Martínez, a quien se le atribuye un vínculo laboral con ejecutivos de una importante empresa constructora cercana al oficialismo.
Suoffont Tamayo encabeza la lista de mencionados

En ese escenario, varios generales cercanos al poder político y empresarial figuran entre los principales mencionados. La lista la encabeza el general de brigada piloto Marcelino Souffont Tamayo, ascendido en agosto de 2020 por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 445-24 y actual director general del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC).
Se trata de un oficial con amplia experiencia en el sector aéreo y más de cuatro décadas de servicio militar. Durante varios años dirigió la Comisión Investigadora de Accidentes Aéreos, y sectores castrenses lo perfilan como posible sustituto del actual comandante general. También habría pilotado para un consorcio empresarial con influencia en el Gobierno.
Un dato relevante es que los dos últimos comandantes generales de la Fuerza Aérea, Carlos Febrillet Rodríguez y Floreal Suárez Martínez, proceden de la dirección del Cuerpo Especializado en Seguridad Aeroportuaria y de la Aviación Civil (CESAC), un antecedente que podría favorecer las aspiraciones de oficiales vinculados a esa entidad.
Abad García Lithgow, otro mencionado para dirigir la FARD

De igual forma, el general de brigada piloto Manuel Abad García Lithgow es mencionado entre los posibles candidatos a dirigir la FARD, según versiones de ámbitos militares y externos a la institución. Con 40 años de trayectoria castrense, fue ascendido a general de brigada mediante el Decreto 195-21 y designado comandante de la Base Aérea de Puerto Plata.
Luego asumió la subcomandancia general de la Fuerza Aérea, cargo que ocupa actualmente y en el que cesará el próximo 16 de agosto. Además, cuenta con sólida formación académica y militar, experiencia de mando y presuntos vínculos con sectores del oficialismo. Compañeros de armas le atribuyen vínculos con sectores políticos oficialistas.
Héctor Martínez Pérez se perfila para la Comandancia General

Las expectativas también se concentran en el general de brigada piloto Héctor Martínez Pérez. Ascendido a ese rango por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 129-25, es un oficial de una larga trayectoria en la instituciòn. actualmente comanda la Base Aérea de Puerto Plata, posición considerada tradicionalmente como un trampolín hacia la Comandancia General de la institución.
Su paso por esa base aérea lo coloca en una posición de visibilidad dentro de la estructura operativa de la FARD, debido al peso estratégico de esa dependencia en las labores de vigilancia, apoyo logístico y coordinación militar en la región norte del país.
Euler Sierra Pérez, otra opción a considerar

Otro de los generales considerados para ocupar la máxima posición de la Fuerza Aérea es Euler Sierra Pérez, actual inspector general. Fue promovido mediante el Decreto 114-24 del Poder Ejecutivo y es visto en círculos militares como un oficial de proyección, por sus vínculos con figuras del oficialismo y su relación familiar con el fallecido excomandante general de la Fuerza Aérea, Virgilio Sierra Pérez (2020-2022), fue considerado uno de los generales más cercanos al expresidente Hipólito Mejía.
Además, el general de brigada Sierra Pérez acumula casi 30 años de servicio militar. Es egresado de Ciencias Militares, tiene formación en ingeniería de sistemas y ha desempeñado funciones operativas, docentes y administrativas dentro de la institución.
Mao Gómez Vásquez, favorito de sectores puertoplateños
En esa misma línea se perfila el general de brigada piloto Mao Gómez Vásquez, promovido a ese rango por el presidente Luis Abinader mediante el Decreto 114-24. Luego fue designado comandante de la Base Aérea de Puerto Plata y actualmente dirige la Base Aérea de San Isidro. Con casi 35 años de trayectoria militar y de avanzada formación académica y castrense, también se le atribuyen vínculos con el oficialismo a través de sectores políticos y empresariales de Puerto Plata.
Su experiencia al frente de las bases aéreas de Puerto Plata y San Isidro lo vincula con dos áreas estratégicas de la FARD: la primera, de suma importancia para la región norte; y la segunda, una de las principales instalaciones aéreas del país por su volumen operativo y peso institucional. Por esto, algunos sectores internos lo perfilan como un potencial candidato a la Comandancia General.
Rafael Alegría Pérez, veterano oficial entre las opciones

También se menciona al mayor general piloto Rafael Alegría Pérez, un veterano oficial con más de cuatro décadas de servicio militar. Ascendido a ese eltimo rango mediante el Decreto 100-22, emitido en febrero de 2022, actualmente se desempeña como comandante del Comando Conjunto Norte de la Fuerza Aérea. Además de su trayectoria y méritos, se le atribuyen una cercana relacion con el oficialismo a través de su pariente, el empresario y dirigente político Pedro Alegría Santos.
La decisión final queda en manos de Abinader
La renovación del Estado Mayor de la Fuerza Aérea dependerá de requisitos legales, trayectoria, especialidad y factores de poder. Aunque la normativa permite optar a oficiales no pilotos, la historia reciente favorece a los aviadores. La decisión final recaerá en el mandatario Abinader, quien deberá equilibrar los méritos, la confianza política y las necesidades institucionales.
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