El abogado Juan Tomás Vargas, representante legal de la familia de Jhoanna Rodríguez, quien falleció junto a su esposo Eduardo Grullón en la tragedia de la discoteca Jet Set, afirmó ante el tribunal que en el caso existió dolo eventual, al asegurar que los imputados conocían el riesgo de un posible colapso y aun así continuaron con las operaciones.
Durante la audiencia preliminar, conocida por el juez Reymundo Mejía, el jurista explicó que este tipo de dolo se configura cuando una persona prevé la posibilidad de causar la muerte y, aun así, acepta ese resultado por indiferencia o resignación.
Sostuvo que los imputados tenían conocimiento del riesgo estructural del local, señalando que el inmueble fue originalmente una sala de cine y luego transformado en discoteca sin las evaluaciones técnicas correspondientes.
Asimismo, indicó que se realizaron remodelaciones, ampliaciones e intervenciones sin autorización ni estudios técnicos, incluyendo la supresión de una columna esencial y su sustitución improvisada, además del aumento progresivo de la carga del techo con equipos pesados y estructuras adicionales.
El abogado agregó que estas acciones alteraron el sistema de resistencia de la edificación y evidencian que no se trató de un hecho imprevisible, sino de un riesgo conocido que pudo derivar en el desplome ocurrido.
Durante la audiencia, varias personas retiraron sus querellas con constitución en actor civil contra Maribel y Antonio Espaillat, tras llegar a acuerdos amistosos y manifestar que no tienen interés en continuar con el proceso judicial.
Compartir esta nota