Guillermina Eugenia lleva 28 años de servicio en el Liceo Vespertino José Francisco Peña Gómez, hoy convertido en Politécnico. Su voz se quiebra cuando denuncia que, pese a décadas de entrega, sigue contratada como “empleada de estatuto simplificado”, un estatus que la deja vulnerable a la cancelación y sin posibilidad de escalar a fija. “Vivimos una vida de miseria”, afirma, mientras exige al Ministerio de Educación que cumpla con la ley y evalúe al personal de apoyo para garantizar estabilidad laboral.
La historia de Guillermina refleja la realidad de miles de trabajadores administrativos, técnicos y de apoyo del MINERD, quienes aseguran que sus salarios, que rondan entre 10,000 y 13,000 pesos mensuales, son insuficientes para cubrir las necesidades básicas de una familia. “No es solo el salario, es el derecho a ser reconocidos como empleados fijos después de tantos años de servicio”, reclama.
En la protesta frente al ministerio, el secretario general de la Unión Clasista de Trabajadores (UCT), Juan Núñez Batista, calificó la situación como una forma de explotación laboral. Recordó que los empleados administrativos también sufren precariedades que repercuten en las escuelas, generando un malestar que afecta a toda la comunidad educativa.
El caso de José Ismael Cruz, empleado desde 1989, es otro ejemplo de la crisis. Con un salario de 12,800 pesos, asegura que debe trabajar como chofer de concho en las tardes para sobrevivir. “Presidente, ayúdenos”, clamó, pidiendo que antes del 27 de febrero se atienda la situación y que la prensa visibilice la precariedad que enfrentan.
La protesta también contó con la voz de Juan Ramón Santana, quien, aunque percibe entre 90 y 120 mil pesos como técnico, denunció que el sector enfrenta la falta de incentivos por desempeño, pendientes desde la sentencia TC/0415/16. “No se puede hacer una nueva evaluación en 2026 si no cumplen la enmienda 81”, advirtió.
La UCT respaldó la lucha de los trabajadores administrativos, técnicos, auxiliares, conserjes, guardianes y pensionados del Minerd, reclamando la aplicación de incentivos laborales y la devolución del dinero descontado ilegalmente a jubilados y pensionados desde diciembre de 2025.
El sindicato recordó que mientras los salarios permanecen congelados, la canasta familiar del quintil más bajo pasó de RD$19,487 en 2018 a RD$29,137 en 2025, un aumento de casi 50%. “El gobierno abusivo de Luis Abinader y el PRM mantiene sin reajuste a los trabajadores de apoyo del Minerd”, denunció la organización.
La protesta fue descrita como una “Parada Sindical”, un acto de solidaridad y resistencia que busca visibilizar la situación de quienes sostienen el sistema educativo desde las áreas administrativas y de apoyo. “No podemos seguir en silencio, es tiempo de dignidad”, expresó Núñez.
Los manifestantes insistieron en que la aprobación del presupuesto sin indexación salarial es un acto abusivo que obliga a profundizar la lucha en las calles. “La unidad de acción con organizaciones sindicales, populares y sociales será la clave para lograr que los salarios sean debidamente indexados”, señalaron.
Con pancartas y consignas, los trabajadores del Minerd dejaron claro que su lucha no es solo por un aumento salarial, sino por reconocimiento, estabilidad y justicia laboral. Guillermina, José Ismael y Juan Ramón son rostros de una misma realidad: décadas de servicio, salarios insuficientes y un clamor que exige ser escuchado.
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