Las vacaciones de verano están marcando un cambio en los hábitos de viaje de los dominicanos. Mientras los precios de los resorts todo incluido continúan aumentando, muchas familias están optando por alternativas más asequibles dentro del país, especialmente en la región Sur, donde destinos como Pedernales, Barahona, Azua y San José de Ocoa han ganado protagonismo durante la temporada estival.

Así lo revela un estudio del Centro de Estudios Turísticos y Desarrollo Local (Cetdel), que identifica la creciente preferencia por escapadas cortas, viajes de fin de semana y experiencias vinculadas a la naturaleza, una tendencia impulsada por la necesidad de ajustar el presupuesto familiar sin renunciar al descanso y la recreación.

El costo de las vacaciones redefine las decisiones de viaje

La investigación señala que el encarecimiento de los paquetes turísticos tradicionales está influyendo directamente en la forma en que los hogares organizan sus vacaciones.

Esta tendencia se produce en medio de limitaciones económicas que continúan siendo una barrera para el disfrute del tiempo libre. Otro informe de Cetdel sobre recreación en Santo Domingo encontró que la falta de dinero y de tiempo figuran entre las principales razones que dificultan la participación de las personas en actividades recreativas.

Ante este escenario, muchas familias han comenzado a sustituir las estadías prolongadas en resorts por opciones de menor costo que permiten viajar durante uno o dos días, compartir en familia y conocer distintos puntos del país sin realizar grandes desembolsos.

El turismo interno mantiene su peso en la economía dominicana

Aunque no todos los dominicanos tienen la posibilidad de viajar, el turismo interno continúa siendo una actividad de gran importancia económica.

Datos analizados por Cetdel estiman que esta modalidad generó alrededor de RD$229 mil millones en 2024, reflejando el impacto que tienen los desplazamientos nacionales sobre sectores como el transporte, la gastronomía, el hospedaje y el comercio local.

El movimiento de visitantes dentro del país beneficia tanto a grandes operadores turísticos como a pequeños emprendedores, propietarios de alojamientos, restaurantes familiares, guías turísticos y comerciantes que dependen de la llegada de viajeros durante los períodos vacacionales.

La dinámica también contribuye a distribuir la actividad económica hacia provincias que tradicionalmente han recibido menos visitantes que los polos turísticos consolidados del Este.

Pedernales, Barahona, Azua y San José de Ocoa figuran entre las alternativas preferidas por las familias que buscan vacaciones más económicas este verano. ¿Qué ofrece cada destino?

Pedernales gana terreno como destino de verano

Pedernales ha aumentado significativamente su visibilidad turística en los últimos años.

La combinación de playas de aguas cristalinas, áreas protegidas y nuevas inversiones turísticas ha convertido a la provincia en una de las principales alternativas para quienes buscan una experiencia distinta a la de los complejos hoteleros tradicionales.

Bahía de las Águilas continúa siendo uno de sus mayores atractivos, mientras que el desarrollo de nuevos proyectos turísticos ha contribuido a despertar el interés de viajeros nacionales que antes concentraban sus vacaciones en otros puntos del país.

Barahona consolida su atractivo para las escapadas de fin de semana

Barahona se mantiene como uno de los destinos favoritos del turismo interno gracias a su combinación de playas, montañas, ríos y actividades ecoturísticas.

Lugares como San Rafael, Los Patos y la Sierra de Bahoruco ofrecen experiencias que pueden disfrutarse durante un fin de semana y con presupuestos relativamente accesibles.

La provincia también cuenta con una creciente oferta de hoteles boutique, villas y alojamientos familiares que responden a la demanda de viajeros que buscan opciones más económicas y cercanas a la naturaleza.

Azua y San José de Ocoa amplían la oferta turística del Sur

La tendencia identificada por Cetdel también favorece a otros destinos del Sur que han logrado captar la atención de los visitantes.

En Azua, las dunas de Baní, las playas de la costa sur y diversos espacios naturales se han convertido en opciones para excursiones de corta duración.

Por su parte, San José de Ocoa continúa posicionándose como un destino de montaña ideal para quienes buscan temperaturas más frescas, paisajes agrícolas y actividades vinculadas al turismo rural.

El auge de estas localidades refleja una diversificación de la oferta turística nacional, impulsada por viajeros que valoran cada vez más la cercanía, la autenticidad y el contacto con la naturaleza.

Una nueva forma de vacacionar en República Dominicana

Más que una tendencia temporal, los hallazgos de Cetdel apuntan a una transformación en la cultura vacacional de los dominicanos.

Las restricciones de tiempo y presupuesto están impulsando un modelo de turismo basado en escapadas breves, viajes por carretera y experiencias de proximidad. En lugar de concentrar el gasto en una sola estadía larga, muchas familias prefieren realizar varios viajes cortos a lo largo del año.

Este comportamiento no solo modifica la forma de hacer turismo, sino que también redistribuye el gasto hacia comunidades y negocios locales que encuentran en el turismo interno una fuente importante de ingresos.

Durante el verano de 2026, el Sur dominicano parece estar recogiendo buena parte de esos beneficios, consolidándose como una alternativa cada vez más atractiva para quienes buscan disfrutar de sus vacaciones sin alejarse demasiado de casa ni comprometer el presupuesto familiar.

Halley Antigua

Periodista apasionada por temas tecnológicos, salud y sociales; me gusta ponerle rostro a los datos. Disfrutar de la cultura y el turismo ecológico.

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