La incorporación de animales de terapia a la rehabilitación hospitalaria de pacientes que han sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) podría favorecer una mayor participación en el tratamiento y aumentar la actividad física y la movilidad, según un estudio publicado en Mayo Clinic Proceedings.
La investigación, titulada The Impact of Animal-Assisted Treatment on Inpatient Stroke Rehabilitation, analizó el uso de equipos conformados por perros de terapia y sus cuidadores durante sesiones de rehabilitación.
Los pacientes participaron en actividades como caminar con el perro, jugar a buscar objetos y acariciarlo o cepillarlo. De acuerdo con los investigadores, quienes interactuaron con los animales mostraron mayor compromiso con el tratamiento, además de un incremento de la actividad física y de los períodos de movilidad frente a quienes no participaron en estas sesiones.
Los autores señalan que la recuperación de un ACV puede verse afectada por factores como la baja motivación, la disminución de energía, la falta de compañía y el menor interés en las actividades terapéuticas. La presencia de animales entrenados busca contribuir a superar algunas de esas barreras durante la rehabilitación.
Whitney Romine, gerente de servicios asistidos por animales de Mayo Clinic, explicó que la presencia de un perro puede modificar la dinámica de las sesiones y favorecer que los pacientes se involucren en las actividades terapéuticas.
Brent Bauer, médico de medicina interna de Mayo Clinic, señaló que la recuperación de un ACV puede ser especialmente difícil para pacientes con poca energía o motivación y consideró que el tratamiento asistido por animales podría ser una alternativa para mejorar su participación en la rehabilitación.
El estudio plantea además que este modelo de atención podría evaluarse en otras especialidades médicas y con diferentes grupos de pacientes. La investigación fue realizada en colaboración con Nestlé Purina PetCare.
Los resultados se suman a investigaciones previas sobre el uso de perros de terapia en programas de rehabilitación. Un estudio anterior también realizado en Mayo Clinic evaluó la respuesta fisiológica y conductual de los animales durante estas intervenciones y no encontró señales de estrés significativo en los perros participantes.
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