La Sociedad Dominicana de Pediatría llamó a fortalecer las políticas de promoción, protección y apoyo a la lactancia materna exclusiva, ante la baja proporción de niños menores de seis meses que recibe este tipo de alimentación en el país.
Según datos de la Encuesta Nacional de Hogares de Propósitos Múltiples (ENHOGAR-MICS 2024-2025), apenas el 19.2 % de los niños en ese rango de edad recibe lactancia exclusiva, una cifra inferior al promedio de América Latina y el Caribe, estimado en 43 %, y al promedio mundial de 48 %. El porcentaje también se encuentra por debajo de la meta del 50 % establecida por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
La entidad hizo el llamado en el marco de la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se celebra del 1 al 7 de agosto, y señaló que uno de los principales obstáculos para mantener esta práctica es el retorno de las madres a sus actividades laborales.
Aunque en los últimos años se han habilitado salas de lactancia en instituciones públicas y privadas, el gremio considera que persisten dificultades para garantizar condiciones laborales que permitan a las madres extraer, conservar y suministrar leche materna durante la jornada de trabajo. La OMS recomienda iniciar la lactancia durante la primera hora de vida, mantenerla de forma exclusiva durante los primeros seis meses y continuarla, junto con alimentación complementaria, hasta los dos años o más.
Durante una jornada de orientación dirigida a madres, padres y cuidadores, la pediatra y nutrióloga clínica Altagracia Páez Abreu destacó que el acompañamiento familiar también influye en la continuidad de la lactancia.
La especialista señaló que el apoyo del padre y del entorno cercano puede contribuir a reducir el estrés de la madre y facilitar el proceso, mientras que llamó a desmontar creencias sin respaldo científico, como que los senos pequeños producen menos leche o que es necesario abandonar la lactancia al regresar al trabajo. La Sociedad Dominicana de Pediatría sostuvo que elevar las cifras nacionales requiere una responsabilidad compartida entre las familias, el personal sanitario, los empleadores y las instituciones.
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