La Sociedad Dominicana de Emergenciología (Sodoem) manifestó su preocupación por una práctica que se ha vuelto cada vez más frecuente en los hospitales del país: el traslado masivo de ciudadanos arrestados durante operativos policiales a las salas de emergencias, con el fin de obtener una certificación médica de “no lesiones” o de que “no tienen ninguna enfermedad”.
Advirtió que esta práctica contribuye al congestionamiento de las salas de emergencias y representa un riesgo tanto para los pacientes que realmente requieren atención urgente como para los propios médicos responsables de emitir un diagnóstico.
“Las salas de emergencias fueron creadas para atender pacientes con enfermedades o lesiones agudas, clasificadas mediante sistemas internacionales de triaje según la gravedad de su condición. Una persona aparentemente sana, llevada únicamente para certificar su estado físico, no constituye una emergencia médica”, comentó.
Trasladan grupos de hasta 15 detenidos
En un comunicado, la entidad explicó que diariamente llegan a los hospitales grupos de cinco, diez y hasta 15 personas privadas de libertad para ser evaluadas antes de ingresar a un destacamento policial.
Según Sodoem, estos procedimientos ocupan espacio físico, recursos y tiempo del personal médico en servicios que ya operan con altos niveles de saturación.
La organización recordó que un diagnóstico médico no puede reducirse a una observación rápida ni emitirse bajo presión.
“Para afirmar que una persona está sana es indispensable realizar una historia clínica completa, un examen físico detallado y, cuando las circunstancias lo ameriten, estudios complementarios. Un diagnóstico apresurado puede poner en riesgo al paciente y comprometer legal y éticamente al médico que lo emite”.
Médicos reciben presiones para emitir certificaciones
Sodoem también expresó su preocupación porque, en numerosas ocasiones, los médicos de emergencias reciben presión por parte del personal encargado de la custodia de los detenidos para emitir las certificaciones con rapidez.
De acuerdo con la entidad, incluso se solicita interrumpir la atención de pacientes con verdaderas emergencias para priorizar estos casos administrativos.
“El médico de emergencias no puede ser colocado en la disyuntiva de abandonar un infarto, un accidente cerebrovascular, un politraumatizado o un niño críticamente enfermo para emitir una certificación de una persona que no presenta una condición urgente. Esa situación es incompatible con una atención segura y de calidad”.
Reconoce el derecho de los detenidos a una evaluación
La entidad que agrupa a los médicos especializados en emergencias consideró que toda persona arrestada tiene derecho a una evaluación médica completa antes de ingresar a un centro de detención.
“Sin embargo, esa valoración debe realizarse en unidades especialmente destinadas para ese propósito”, puntualizó.
La sociedad médica propuso la creación de consultorios de evaluación médica para personas bajo custodia, ubicados en destacamentos policiales o centros de retención.
En estos espacios se podría realizar la historia clínica completa de los detenidos, efectuar el examen físico con privacidad y documentar posibles lesiones preexistentes.
Además, permitirían identificar enfermedades que requieran tratamiento y realizar referimientos inmediatos a un hospital únicamente cuando exista una verdadera urgencia médica.
“Este modelo permitiría proteger los derechos de las personas detenidas sin seguir utilizando inadecuadamente los servicios de emergencias hospitalarias”, expresó.
Solicita un protocolo nacional
SODOEM exhortó al Ministerio de Salud Pública, el Servicio Nacional de Salud (SNS), la Policía Nacional, el Ministerio Público y las demás instituciones competentes a establecer un protocolo nacional para la evaluación médica de personas privadas de libertad.
La entidad busca evitar que las salas de emergencias continúen siendo utilizadas para funciones que, según sostuvo, no les corresponden.
Asimismo, reiteró su disposición de trabajar junto con las autoridades en la elaboración de una solución técnica que garantice la protección de los derechos humanos, así como la seguridad de los pacientes y del personal médico.
“Cada minuto que un médico de emergencias dedica a una evaluación administrativa es un minuto que deja de atender a un paciente cuya vida puede depender de una intervención inmediata. Defender las emergencias es defender la vida”.
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