Ampliación de la red hospitalaria y atención en crisis

Durante su discurso de rendición de cuentas, el presidente Luis Abinader anunció un plan de expansión para el sistema de salud mental que contempla alcanzar las 500 camas de hospital a finales de 2026.

"Un tema que nos preocupa a todos, por el impacto que genera en las familias afectadas, es la salud mental", expresó el mandatario al justificar la urgencia de estas nuevas inversiones sanitarias.

El proyecto gubernamental estipula un crecimiento escalonado de la capacidad de internamiento, pasando de las 137 camas actuales a 192 en una primera fase.

Las estadísticas oficiales proyectan un aumento de 18 a 89 unidades de intervención en crisis para descentralizar y agilizar la atención de los pacientes a nivel nacional.

La estrategia sanitaria incluye además la habilitación de nuevas unidades de desintoxicación de drogas, las cuales deberán entrar en operación antes de concluir el presente año.

Prevención, marco legal e investigación científica

Como medida de contención inmediata, las autoridades reforzaron la línea de atención psicológica, garantizando un servicio gratuito y confidencial operativo hasta la medianoche.

El jefe de Estado confirmó el aumento de la disponibilidad de fármacos especializados dentro del catálogo nacional de medicamentos.

En el ámbito legislativo, el Poder Ejecutivo impulsa formalmente una propuesta de reforma a la Ley 12-06 de Salud Mental para actualizar el marco normativo del sector.

Para mejorar el abordaje integral de estas patologías, el Gobierno iniciará la instalación del Instituto Nacional de Neurociencia.

Esta nueva entidad estatal tendrá la misión de combinar la prestación de servicios clínicos con el desarrollo de la investigación científica.

Aspectos pendientes de precisión técnica

Pese al anuncio de expansión, la alocución no especificó el origen del presupuesto necesario para la construcción y el mantenimiento operativo de las nuevas infraestructuras.

El discurso omitió detalles sobre el plan de contratación de personal especializado, como psiquiatras y psicólogos clínicos, indispensables para gestionar las 500 camas proyectadas.

Tampoco se detallaron las ubicaciones geográficas específicas donde serán instaladas las 89 unidades de intervención en crisis y los centros de desintoxicación.

Finalmente, el mandatario no abordó la integración de estos servicios con el seguro familiar de salud ni la ampliación de la cobertura económica para tratamientos de larga duración.

Julio Solano

Periodista y poeta

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