El temor a no despertar después de recibir anestesia figura entre las preocupaciones frecuentes de quienes serán sometidos a una cirugía, de acuerdo con la neuroanestesióloga Yicel Féliz.
La profesional explicó que la seguridad del procedimiento depende, entre otros factores, de una valoración previa adecuada y de una selección individualizada de la técnica anestésica.
Féliz ofreció sus declaraciones durante una entrevista realizada en el marco del X Congreso Nacional de la Sociedad Dominicana de Cirugía de Columna y el V Curso Internacional de la Sociedad Iberolatinoamericana de Columna, actividades en las que se abordaron temas relacionados con la atención quirúrgica y la formación especializada.
La especialista señaló que la labor del anestesiólogo no se limita al momento en que el paciente entra al quirófano.
La valoración preanestésica permite revisar su estado de salud, identificar posibles factores de riesgo y aclarar dudas sobre el procedimiento.
También consideró que ese contacto previo puede contribuir a reducir la ansiedad del paciente, particularmente cuando existen temores relacionados con la anestesia.
La técnica depende de cada paciente y de la cirugía
La decisión sobre qué tipo de anestesia utilizar no responde a un criterio único.
Según Féliz, el equipo médico debe considerar el tipo y la duración de la intervención, las enfermedades o condiciones previas del paciente, si se trata de una cirugía programada o de urgencia y el cumplimiento del ayuno preoperatorio.
La preferencia del paciente también puede formar parte de la conversación previa, aunque la decisión final debe estar sustentada en criterios médicos y de seguridad.
En ese sentido, la evaluación preoperatoria funciona como una etapa para establecer las condiciones en las que se realizará la intervención y determinar la estrategia anestésica más apropiada para cada caso.
Cirugías cerebrales con pacientes despiertos
Uno de los procedimientos que, según la especialista, suele generar interrogantes es la cirugía cerebral con el paciente despierto.
Féliz explicó que esta modalidad no es una técnica reciente y que puede realizarse mediante el bloqueo de los nervios del cuero cabelludo y la administración de medicamentos para controlar el dolor, mientras se mantiene al paciente consciente durante determinadas fases de la intervención.
La posibilidad de permanecer despierto durante una cirugía cerebral puede resultar contraintuitiva para los pacientes, pero responde a necesidades específicas de determinados procedimientos y requiere una planificación anestésica especializada.
La actualización médica como parte de la seguridad
La neuroanestesióloga también destacó la importancia de la formación continua de los profesionales de la salud mediante congresos y actividades científicas.
Estos espacios permiten a los especialistas conocer nuevas técnicas, revisar prácticas y familiarizarse con tecnologías aplicadas al manejo perioperatorio.
Sin embargo, la incorporación de herramientas y procedimientos debe estar acompañada de una evaluación individual del paciente y de las condiciones particulares de cada intervención.
Proceso más amplio de prevención de complicaciones
La seguridad quirúrgica no depende exclusivamente de la anestesia. La preparación del paciente, la comunicación entre los integrantes del equipo médico, el consentimiento informado, la disponibilidad de equipos adecuados y la vigilancia durante y después de la operación forman parte de un proceso más amplio de prevención de complicaciones.
En República Dominicana, el Ministerio de Salud Pública ha promovido la aplicación de medidas de seguridad quirúrgica que contemplan controles antes de administrar la anestesia, antes de la incisión y antes de que el paciente abandone el quirófano.
Acento también ha publicado informaciones sobre procedimientos de columna y neurocirugía en el país, como las jornadas quirúrgicas realizadas en el Hospital Salvador B. Gautier y otros centros de salud.
Compartir esta nota