En el marco del mes de concienciación sobre el Virus del Papiloma Humano, especialistas resaltaron la importancia de la prevención y detección temprana del cáncer de cuello uterino, una enfermedad estrechamente relacionada con la infección persistente por ciertos tipos de este virus.
El HPV es una de las infecciones más frecuentes a nivel mundial y se estima que la mayoría de las personas tendrá contacto con el virus en algún momento de su vida. En muchos casos el sistema inmunológico logra eliminarlo de forma espontánea; sin embargo, algunos tipos pueden persistir en el organismo y, con el tiempo, provocar cáncer.
El cáncer de cuello uterino es el ejemplo más conocido de esta relación. A nivel global continúa siendo un problema importante de salud pública, especialmente en países donde el acceso a programas de prevención y diagnóstico temprano es limitado.
La radiooncóloga Jazmín García, del Centro de Radioterapia Integral, explicó que la prevención se basa en tres pilares fundamentales: la vacunación contra el HPV, el tamizaje mediante pruebas como el Papanicolaou o la prueba de HPV, y el seguimiento adecuado de las lesiones precancerosas.
La especialista indicó que la vacunación es una herramienta segura y eficaz que protege contra los tipos del virus que con mayor frecuencia causan cáncer, y que suele recomendarse antes del inicio de la vida sexual, aunque también puede ofrecer beneficios en otras edades según evaluación médica.
Asimismo, destacó que las pruebas de detección permiten identificar cambios en las células del cuello uterino antes de que se conviertan en cáncer, lo que ha demostrado reducir de manera significativa la mortalidad cuando se realizan de forma periódica.
En este contexto, especialistas recuerdan que el cáncer de cuello uterino es uno de los pocos tipos de cáncer que pueden prevenirse, por lo que recomiendan informarse, vacunarse y realizar los controles médicos correspondientes para proteger la salud.
Compartir esta nota