Los gimnasios y espacios para la actividad física deberían integrarse al sistema de salud pública como centros de prevención de enfermedades crónicas, planteó el pediatra, neonatólogo e intensivista neonatal Cristian Antonio Escarfuller Olivo, quien considera que el ejercicio físico debe ser tratado como una herramienta terapéutica y no solo como una actividad recreativa.
El especialista sostuvo que la evidencia científica ha cambiado la forma de entender el papel del músculo esquelético en el organismo, al señalar que este actúa como un órgano endocrino capaz de liberar sustancias que ayudan a reducir la inflamación y mejorar el metabolismo.
Según explicó, la actividad física también estimula la producción del factor neurotrófico derivado del cerebro (BDNF), una proteína relacionada con la neuroplasticidad, además de favorecer la liberación de neurotransmisores asociados con el bienestar emocional.
Olivo afirmó que el sistema de salud mantiene un enfoque centrado en tratar las complicaciones de enfermedades crónicas, en lugar de fortalecer las políticas de prevención.
Señaló que el Presupuesto 2026 del Ministerio de Salud Pública destina más de RD$14,700 millones a la adquisición de productos farmacéuticos, cifra que, a su juicio, refleja un modelo orientado principalmente al tratamiento de enfermedades una vez se presentan.
El médico consideró que parte de esos esfuerzos deberían dirigirse a programas de ejercicio supervisado para contribuir a prevenir o controlar enfermedades como la diabetes, la hipertensión, la obesidad y la sarcopenia.
Propone crear centros comunitarios de bienestar
Como alternativa, planteó la creación de Centros de Bienestar Activo en distintas comunidades del país, integrados por médicos del deporte, fisioterapeutas y nutricionistas, donde el ejercicio sea prescrito y supervisado como parte del tratamiento y la prevención de enfermedades.
La propuesta también contempla establecer programas de pasantías para estudiantes de ciencias de la salud, con el objetivo de ampliar la cobertura de estos servicios sin incrementar significativamente los costos operativos.
Experiencias internacionales
Olivo señaló que iniciativas similares ya se desarrollan en otros países, como el programa Exercise on Prescription de Dinamarca, mediante el cual los médicos prescriben actividad física como parte del tratamiento de enfermedades crónicas; Academia da Cidade, implementado en Curitiba, Brasil, y el modelo de Social Prescribing del Servicio Nacional de Salud del Reino Unido, que deriva pacientes hacia programas comunitarios de ejercicio y bienestar.
A su juicio, el especialista resalta la necesidad de fortalecer la prevención mediante la actividad física permitiría reducir la carga de enfermedades crónicas sobre el sistema sanitario y mejorar la calidad de vida de la población.
"Es hora de dejar de ver la salud solo en el frasco de pastillas y empezar a verla en la capacidad de nuestro cuerpo para mantenerse fuerte", expresó.
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