El uso prolongado de dispositivos electrónicos y la escasa exposición a espacios al aire libre están contribuyendo al aumento de casos de ojo seco infantil, fatiga visual y progresión acelerada de la miopía en niños, según advirtió la oftalmóloga Judith Portorreal.

Ante el inicio de las vacaciones escolares de verano, la especialista señaló que el tiempo excesivo frente a pantallas se ha convertido en uno de los principales factores que afectan la salud visual infantil, por lo que recomendó fomentar actividades recreativas fuera de casa y limitar el uso de teléfonos, tabletas y otros dispositivos electrónicos.

Portorreal explicó que la exposición a la luz solar y la realización de actividades en espacios abiertos ayudan a prevenir la miopía. Según indicó, la luz natural favorece la liberación de dopamina en la retina, un neurotransmisor que contribuye a evitar el alargamiento excesivo del globo ocular, una de las causas relacionadas con el desarrollo de esta condición.

Entre las actividades recomendadas para los campamentos de verano figuran los deportes de pelota, como tenis, fútbol, baloncesto y ping-pong, así como juegos de puntería, lanzamiento, rompecabezas y dinámicas de búsqueda de objetos. La especialista afirmó que estas prácticas fortalecen habilidades como el rastreo visual, la coordinación ojo-mano, la percepción de profundidad y la velocidad de lectura.

La oftalmóloga también alertó sobre el incremento de diagnósticos de ojo seco infantil. Explicó que cuando los niños permanecen durante largos períodos observando una pantalla, la frecuencia del parpadeo disminuye considerablemente, lo que provoca una evaporación más rápida de la lágrima y deja la superficie ocular menos protegida.

“Cuando un niño pasa horas frente a una pantalla, la frecuencia de parpadeo disminuye hasta en un 60 %, lo que favorece la aparición de síntomas de resequedad, ardor y picazón”, indicó.

Portorreal advirtió además sobre las consecuencias de frotarse los ojos de forma constante. Según explicó, este hábito puede debilitar las fibras de colágeno de la córnea y favorecer la aparición o progresión del queratocono, una enfermedad que altera la forma de la córnea y puede afectar significativamente la visión.

Como medidas preventivas, recomendó a los padres promover descansos frecuentes durante el uso de dispositivos electrónicos, incentivar el parpadeo consciente y evitar que los niños se froten los ojos cuando presenten molestias. En esos casos, sugirió aplicar compresas frías y acudir a una evaluación oftalmológica.

La especialista señaló que los niños con miopía progresiva pueden beneficiarse de estudios complementarios y tratamientos destinados a ralentizar el avance de la condición, así como de terapias para controlar el ojo seco, las alergias oculares y otros trastornos de la superficie ocular.

Halley Antigua

Periodista apasionada por temas tecnológicos, salud y sociales; me gusta ponerle rostro a los datos. Disfrutar de la cultura y el turismo ecológico.

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