Por la corresponsal de RFI en Kiev
En las últimas semanas, las relaciones entre Washington y Kiev se han deteriorado, y las decisiones estadounidenses están teniendo consecuencias directas sobre el terreno. Volodimir Zelenski afirmó que las restricciones de velocidad que afectan a los servicios de Starlink y a su equivalente militar, Starshield, siguen vigentes en varias zonas de la línea del frente. El presidente ucraniano señaló que Estados Unidos no ha ofrecido ninguna explicación al respecto.
"El Pentágono está retrasando la entrega de misiles ya pagados" por países europeos para Ucrania, aseguró Zelenski. Sostuvo que los misiles están listos y que "ya podrían estar en Ucrania (…) pero lamentablemente aún no hay aprobación". Según él, el lote "está a la espera de la firma de (Pete) Hegseth", el secretario de Defensa estadounidense.
Sin un funcionamiento adecuado de estos sistemas, las operaciones con drones de medio alcance y la logística se ven afectadas a lo largo de la línea del frente. También se ven perjudicados los drones interceptores, ya que la defensa aérea ucraniana depende en gran medida de Starshield.
Otro problema al que debe hacer frente Kiev es la falta de medios para interceptar los misiles rusos. Pese a la compra de misiles Patriot acordada entre Washington y Kiev en el marco de la iniciativa PURL, los retrasos en las entregas por parte de Estados Unidos responderían, según responsables citados por Kyiv Independent, a una estrategia deliberada destinada a presionar a Ucrania y obligarla a capitular ante Rusia.
Compartir esta nota