Con nuestra enviada especial a Magdeburgo, Murielle Paradon
"Halo sachsen Anhalt Halo liebe freunde !" ("¡Hola, Sajonia-Anhalt, hola, queridos amigos!"): al subir al escenario con su impecable suéter blanco, saludando a sus simpatizantes a pesar de la lluvia torrencial que ahuyentó a parte del público, Ulrich Siegmund ya se ve ganando las elecciones regionales en este estado del centro de Alemania. "En principio, ya hemos ganado esta votación. Ya hemos escrito una página de historia. Hemos vuelto a ser nosotros mismos, hemos vuelto a aprender a amar a nuestro país", insiste ante su público en Magdeburgo.
El líder de la extrema derecha en Sajonia-Anhalt, defensor del patriotismo, también promete, si gana las elecciones, poner en práctica su programa de inmediato: "Vamos a ponernos manos a la obra desde el primer minuto. Claro que vamos a poner orden en la inmigración. Por supuesto, vamos a invertir en nuestro país. Y haremos todo lo posible, por la vía diplomática, para proteger a nuestro país del rumbo que está tomando hacia una guerra descabellada".
Detener la ayuda a Ucrania
Dejar de apoyar a Ucrania para reorientar la ayuda financiera hacia los alemanes: este es otro tema muy importante para la AfD y que el partido pretende defender a nivel nacional. "Sajonia-Anhalt es el primer paso. Por supuesto que iremos más allá", promete Ulrich Siegmund. Una idea que le gusta a Wieland, un ingeniero. "Se gasta mucho dinero en la guerra de Ucrania; es el dinero de mis impuestos que podría usarse de otra manera", afirma.
"Todo es posible", repite una y otra vez Ulrich Siegmund. Sus simpatizantes quieren creerlo, como este hombre de 40 años: "Nuestra economía se está hundiendo. Los precios de la energía son altos, y los de los combustibles también. Hay demasiados impuestos. Ulrich Siegmund dijo que vamos a empezar a cambiar las cosas aquí, antes de conquistar toda Alemania". Y no importa si el programa económico de la AfD sigue siendo difuso.
En todo caso, hay un tema que une a los simpatizantes, de todas las generaciones: la lucha contra la inmigración. "Me parece bien que la AfD quiera lanzar una campaña masiva de deportaciones. No hay que expulsar a los extranjeros que trabajan, sino a los que hacen tonterías", asegura Lukas, de 22 años.
Acusan a los extranjeros se les acusa de todos los males, de ser delincuentes, pero también de recibir demasiadas ayudas, como dice esta jubilada. "Si todos los extranjeros se fueran del país, nuestras pensiones mejorarían porque se financian con nuestro dinero. Esto no puede seguir así. No hemos trabajado toda nuestra vida para que, al final, se olvide al pueblo alemán", afirma.
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