Por el corresponsal de RFI en Beirut
La ley de amnistía aprobada este miércoles 12 de agosto por el Parlamento libanés había sido exigida por figuras políticas sunitas libanesas y por las nuevas autoridades sirias, que reclamaban la liberación de decenas de militantes islamistas acusados de terrorismo. Entre los detenidos libaneses y sirios se encuentran miembros del Frente Al-Nusra, el antiguo nombre de la organización que dirigía el actual presidente sirio, Ahmed al-Sharaa.
Sin embargo, un amplio sector de la clase política libanesa, en particular figuras cristianas y el ejército libanés, se oponía a esta ley: se negaban a que la amnistía incluyera al jeque islamista radical Ahmad al-Assir y a militantes condenados por el asesinato de soldados libaneses.
Tras meses de acalorados debates, una nueva versión del proyecto de ley logró reunir una mayoría, aunque sin alcanzar la unanimidad.
Hasta 80 presos islamistas podrían ser liberados
Según el texto aprobado este miércoles, cerca de 80 islamistas de los 150 que se encuentran recluidos en las cárceles libanesas podrían ser liberados. En cambio, Ahmad al-Assir y quienes tienen sangre en las manos no se beneficiarán de una liberación inmediata. La ley prevé una amnistía para ciertas categorías de delitos, una reducción excepcional de ciertas penas y mecanismos destinados a poner fin a las detenciones preventivas excesivamente prolongadas.
En el Líbano, los sospechosos podían permanecer años en prisión antes de ser juzgados. Cabe señalar que los casos juzgados ante la Corte de Justicia —una jurisdicción excepcional sin apelación que, entre otros, se ocupa de la explosión del puerto de Beirut, ocurrida el 4 de agosto de 2020— no están contemplados en la ley de amnistía.
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