Rodrigo Paz enfrenta desde hace casi un mes una convulsión social, con bloqueos de carreteras por parte de campesinos, obreros y transportistas que piden medidas contra la crisis económica y exigen su renuncia. Por su parte, el gobierno denuncia un intento de "alterar el orden democrático" y señala al ex presidente socialista Evo Morales (2006-2019), prófugo por un caso de presunta trata de una menor, de azuzar las protestas.
Según informó la estatal Administradora Boliviana de Carreteras, los puntos bloqueados sobrepasan los 60.
"Hay una situación de malestar que se va reproduciendo al interior de la población, particularmente aquélla que no está ni con el gobierno ni con los movilizados", explica a RFI el Defensor del Pueblo, Pedro Callisaya.
"Este malestar está generando una polarización y esto puede tener también una consecuencia en el enfrentamiento que puede darse entre los propios sectores de la sociedad", insiste Callisaya.
Una población desesperada
"La carencia de alimentos, la subida exagerada de precios de los pocos alimentos que existen está generando, reitero, una desesperación y también una posibilidad de enfrentamiento", denuncia el Defensor del Pueblo.
El Congreso eliminó esta semana una norma que exigía al presidente la aprobación parlamentaria para declarar un estado de excepción que le permitiría contener las protestas con militares y restringir libertades de reunión y movimiento.
Para Callisaya, un estado de excepción, como piden varios dirigentes cívicos no va a solucionar nada. "Definitivamente entendemos nosotros que por ser el resultado muy aleatorio, genera una incertidumbre acerca de cuál podría ser la efectividad de una medida de estado de excepción. Y además estamos claros que no soluciona definitivamente los problemas estructurales que vive en nuestro país, que están fundamentalmente en la parte económica, pero también en la parte social y en la parte política", concluye el Defensor del Pueblo.
Escasez de medicinas y alimentos
Cientos de médicos marcharon este jueves en el centro de La Paz para denunciar la aguda escasez de medicinas y alimentos que afecta a sus pacientes. "No damos ya ni para cinco días", dijo a la agencia de noticias francesa France Presse, Mónica Reyes, médica de 48 años.
La Cámara de la Industria Farmacéutica Boliviana informó esta semana que unas 50 toneladas de medicinas y oxígeno para hospitales no pueden ser distribuidas debido a los cortes de rutas.
Según la Defensoría del Pueblo, cuatro personas murieron por no haber tenido atención médica oportuna debido a los bloqueos. (con AFP)
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