Rusia sigue atacando a Kiev en un momento en que la defensa antiaérea tiene dificultades para interceptar los misiles balísticos lanzados desde Moscú. Según las autoridades, durante la noche se lanzaron 28 misiles y 115 drones, informa nuestra corresponsal en Ucrania, Emmanuelle Chaze. Si bien se logró interceptar la mayoría de los drones, no se interceptó ningún misil, según indica la Fuerza Aérea ucraniana.
En Borispol y Bucha, ciudades satélites de la capital y densamente pobladas, murieron 14 personas, mientras que los equipos de rescate siguen trabajando en el lugar este miércoles por la mañana. En la capital, una persona murió y varias resultaron heridas, ya que la población a menudo no tiene tiempo de llegar a los refugios subterráneos, como las estaciones de metro.
"La región de Kiev sufrió anoche uno de los ataques enemigos más trágicos que ha vivido hasta la fecha", lamentó el jefe de la administración militar regional, Timur Tkatchenko.
Uso de bombas de racimo
Las autoridades han constatado los efectos del ataque en "más de siete lugares" de Kiev, en los barrios de Golosiivsky, Desniansky, Obolonsky y Sviatoshynsky. "Se desataron incendios en almacenes, que afectaron una zona extensa", informó la administración militar, y agregó que también se habían dañado "infraestructuras residenciales".
El Ministerio de Defensa ruso afirmó haber atacado centros de transporte, logística y distribución en Kiev y sus alrededores, que, según Moscú, estaban involucrados en "el almacenamiento y la entrega de diversas armas y material militar, así como en la producción y distribución" de drones, según un comunicado difundido en Telegram.
La situación es aún más crítica porque, en la capital, los residentes denuncian que Rusia utiliza bombas de racimo, lo que aumenta aún más la capacidad destructiva de un misil, ya que decenas o cientos de pequeñas bombas explotan tras el impacto.
El presidente Volodimir Zelenski volvió a instar a sus aliados a que le proporcionen a Ucrania interceptores de misiles balísticos. "Los interceptores de misiles balísticos podrían haber salvado la vida de quienes murieron hoy. Es fundamental que nuestros socios comprendan que los retrasos en su entrega o la renuencia a proporcionar sistemas antibalísticos conducen precisamente a este tipo de pérdidas humanas", dijo en Telegram.
La intensificación de los ataques rusos contra la población civil ucraniana tiene consecuencias dramáticas para la población, con una tasa de mortalidad en aumento, la más alta desde la primavera de 2022.
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