Con los enviados especiales de RFI a Ochákiv, Nathanaël Vittrant y Sergey Dmitriev
Lo que distingue a Ochákiv, en el sur de Ucrania, es que se encuentra en la desembocadura del Dniéper, justo donde el río —que actúa como una línea de frente natural— desemboca en el mar Negro. Lo que significa que los rusos están justo enfrente.
“Solo el río nos separa; estamos a solo cuatro o cinco kilómetros de la línea de frente. Y el ejército ruso se ha posicionado en este lugar desde el segundo o tercer día de la guerra. Así que ya van casi cinco años que dura esto”, explica el alcalde, Sergey Bychkov.
“Todos los días, los drones y los misiles que los rusos lanzan desde Crimea pasan sobre nuestras cabezas; es agotador. Ochákiv tenía 15.000 habitantes antes de la guerra; hoy solo queda la mitad”, agrega.
Casa destrozada
“Al principio, mi hija estaba aterrorizada por los bombardeos, no salía de los refugios. Así que nos fuimos cinco meses a Polonia. Pero regresamos, porque nuestro hogar está aquí y en ningún otro lado”, explica por su parte Olga, una habitante de Ochákiv.

Alexeii, el vicealcalde, lleva a los equipos de RFI a su casa. Se encuentra a la orilla del mar, pero lo que más quiere mostrar es la casa de su vecino, destruida por un dron ruso, y el refugio que mandó construir junto a la suya. Una casa destrozada, un búnker subterráneo… Un triste resumen de la vida de los habitantes durante los últimos cinco años.
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