Tras dos semanas de guerra en Oriente Medio, el presidente Donald Trump consideró a Irán "completamente vencido", aunque Teherán amenazó este sábado con reducir "a cenizas" las infraestructuras energéticas vinculadas a Estados Unidos en caso de un ataque contra su principal centro petrolero. "Los medios que difunden información falsa odian reportar lo bien que se ha desempeñado el ejército de Estados Unidos contra Irán", que "está totalmente vencido y quiere un acuerdo, pero no un acuerdo que yo aceptaría", escribió el líder republicano en su red Truth Social, sin dar detalles.
Las amenazas cruzadas de Irán y Estados Unidos se han centrado en la isla de Jark. Situada en el norte del Golfo a unos 30 kilómetros de la costa iraní, alberga la mayor terminal de exportación de crudo del país.
Trump había dicho la noche del viernes que Estados Unidos "aniquiló por completo" varios objetivos militares en Jark y amenazó con atacar allí las infraestructuras petroleras si "Irán, o cualquier otro, llegara a hacer algo para obstaculizar el paso libre y seguro de los buques por el estrecho de Ormuz".
La agencia oficial iraní de noticias Fars informó este sábado que ninguna instalación petrolera resultó dañada en los ataques a la isla. Un portavoz del mando operativo central del Ejército iraní, conocido como Jatam al Anbiya, afiliado a los Guardianes de la Revolución iraníes, amenazó sin embargo con represalias."Todas las instalaciones petroleras, económicas y energéticas pertenecientes a empresas petroleras de la región que sean en parte propiedad de Estados Unidos o que cooperen con Estados Unidos serán inmediatamente destruidas y reducidas a cenizas", afirmó.
Esta guerra, desencadenada por los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán del 28 de febrero, ha puesto en peligro el suministro mundial de petróleo, cuyos precios se han disparado debido al bloqueo por parte de Teherán del estratégico paso de Ormuz.
Por ese estrecho, considerado estratégico, solía transitar una quinta parte de la producción mundial de hidrocarburos.
Trump ha dicho que la Armada estadounidense comenzará "muy pronto" a escoltar petroleros en esa zona.
Según la prensa estadounidense, Estados Unidos también enviará refuerzos a Oriente Medio: el diario The New York Times habla de unos 2.500 marines y tres buques más y el Wall Street Journal menciona el buque de asalto Tripoli, con base en Japón.
Misiles interceptados en Catar
En el decimoquinto día de la guerra, no se vislumbra ninguna salida ante la intransigencia de las partes beligerantes.
Trump incluso dejó claro que Estados Unidos golpeará a Irán "muy fuerte durante la próxima semana" y que Israel continuará con sus ataques.
El sábado por la mañana, el ejército israelí pidió a los habitantes de algunos barrios de Tabriz, en el norte de Irán, que evacuaran en previsión de operaciones militares.
Los países del Golfo siguen siendo blanco de represalias aéreas iraníes por sus vínculos económicos con Estados Unidos y la presencia de bases estadounidenses.
Catar anunció el sábado que había interceptado dos misiles, tras haber evacuado varias zonas previamente. A primera hora de la mañana, se vio a interceptores derribando dos proyectiles sobre el centro de Doha y los periodistas de la AFP escucharon explosiones.
En Omán, Washington ordenó al personal de su embajada considerado no esencial y a sus familiares que abandonaran el país.
En un mensaje inesperado, el movimiento islamista palestino Hamás, en el poder en la Franja de Gaza, instó este sábado a su aliado Irán a que cese los ataques contra el Golfo. "Si bien reafirma el derecho de la República Islámica de Irán a responder a esta agresión por todos los medios disponibles, de conformidad con las normas y el derecho internacional, el movimiento hace un llamado a sus hermanos en Irán para que no ataquen a los países vecinos", aseguró.
(Con AFP)
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