En medio de múltiples amenazas estadounidenses, incluida una posible operación militar en territorio mexicano contra los cárteles del narcotráfico, México y Estados Unidos atraviesan un “momento diplomático muy difícil”, dijo a RFI Javier Rosiles Salas, politólogo de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
A pesar de un año de negociaciones en materia de seguridad, comercio y migración, México sigue siendo un vecino incómodo para la administración Trump. En los últimos días, Donald Trump ha intensificado la presión sobre el gobierno mexicano para que permita a fuerzas militares atacar laboratorios de fentanilo.
La próxima reunión entre ambos países tendrá lugar el próximo mes en Washington, cuando el secretario de Exteriores de México, Juan Ramón de la Fuente, se entreviste con el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, con la intención de seguir implementando acciones que fortalezcan la cooperación en seguridad y de obtener resultados significativos en el combate a los cárteles.
Las relaciones bilaterales se han deteriorado de manera considerable, estima Javier Rosiles Salas.
"Las relaciones entre México y Estados Unidos están quizá en uno de sus peores momentos. Hay muchas amenazas provenientes de Estados Unidos. El asunto es que algunas de esas amenazas, que no se habían cumplido, como en el caso de Venezuela, ahora hemos visto que sí se cumplen. Esto suscita bastante incertidumbre para un gobierno que está al frente de un país muy complejo, con muchos problemas, como es México, cuyos principales desafíos son la inseguridad y la desigualdad. Un gobierno que está interesado en combatir esos problemas ahora tiene que enfrentarse a un gobierno como el de Trump, que es bastante agresivo tratándose de un país vecino como México", explica.
Ahora bien, ¿hay razones para considerar que, en el caso de México, también se materialicen las amenazas de intervención? El especialista se muestra reservado.
¿Una intervención de Estados Unidos en México?
"México es clave para Estados Unidos y por eso pienso que las amenazas de intervención no serán efectivas. Pero sí hay presión. Yo diría que hay dos temas: uno es, ciertamente, la amenaza que deriva de los grupos del crimen organizado, pero también existen otras amenazas, quizá menos visibles. Me refiero a las dirigidas contra políticos de Morena, el oficialismo. En el caso de México ha habido algunas entregas de capos del narcotráfico, y se está pensando en que haya entregas también de políticos del oficialismo. Ésa es una amenaza que considero incluso más preocupante que esta narrativa del narcotráfico", subraya.
Pese a las amenazas y presiones impuestas por Trump, ambos países están condenados a entenderse en los próximos meses debido a dos eventos de gran relevancia: uno deportivo y otro comercial.
"Aunque existe una desigualdad muy clara entre México y Estados Unidos, México sigue siendo un país estratégico. Hay que tener en mente que se aproximan varios eventos importantes y habrá que ver cómo se desarrollan. Uno de ellos es el Mundial de Fútbol y otro, también muy importante para nosotros, es el T-MEC, el tratado de libre comercio. No sé si las amenazas de Trump también tengan que ver con ese proceso de negociación. Hay que estar atentos", concluye.
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