De nuestra enviada especial a Ankara, Florencia Valdés.
El presidente estadounidense agitó la cumbre de la OTAN en Ankara con sus críticas a sus aliados, especialmente por no apoyar su guerra en Oriente Medio contra Irán. "No estoy contento con la OTAN por lo que hicieron con Groenlandia, y no estoy contento con la OTAN porque no quisieron ayudarnos con el principal Estado patrocinador del terrorismo, que es Irán. No estuvieron dispuestos a ayudarnos", dijo.
El mandatario estadounidense se cebó especialmente con España, que nunca ha querido adecuar su gasto e inversión militar a las pretensiones de Trump e incluso cerró la puerta a usar instalaciones en su territorio para la ofensiva. "España es una causa perdida. No queremos más trato comercial con España", comentó.
El histórico de los ataques del presidente estadounidense en el marco de la alianza se remonta a la Cumbre de La Haya, cuando España rehusó llevar el gasto en defensa de su país al 5 % de su PIB de aquí a 2035, ese famoso 5 % que ha sido el lema de este encuentro en Ankara.
Si esto fuera poco, el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, fue muy crítico ante la operación estadounidense contra Irán, restringiendo además el uso de bases para las fuerzas estadounidenses. El Gobierno español venía preparado para las críticas con las propias cifras de la alianza defensiva occidental. Según estos datos, el país habría logrado sus objetivos de capacidades de 2025.
El Gobierno español, por su parte, recuerda que es el tercer miembro de la OTAN con más efectivos desplegados en misiones de paz y el primero en aportaciones de soldados en el flanco occidental. Madrid aseguró sin tardar que recibe con tranquilidad y normalidad las nuevas amenazas de Washington.
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