Con la corresponsal de RFI en Londres, Sidonie Gaucher
La marca de la Corona es un símbolo particularmente escalofriante de la investigación llevada a cabo por el periódico The Guardian: una corona marcada con un hierro caliente sobre la piel de africanos esclavizados.
Unos 13.000 inversores
Esta era la práctica de la South Sea Company, una empresa apoyada por la monarquía, especialmente por la reina Ana. En 1713, obtuvo para Gran Bretaña el derecho a abastecer a las colonias españolas de las Américas con 4.800 africanos esclavizados cada año.
Otro ejemplo: la Royal African Company estaba dirigida directamente por Jacobo, duque de York, quien se convertiría en el rey Jacobo II. La compañía transportó al menos 150.000 africanos esclavizados a través del Atlántico.
Lo que cada vez es más difícil de ocultar o minimizar es el alcance de la implicación británica en el comercio de esclavos. Los historiadores han identificado a unos 13.000 inversores en el comercio británico de esclavos, con información biográfica detallada de unos 10.500 de ellos: parlamentarios, comerciantes, más de 1.000 mujeres, pero también miembros de la familia real. Y el comercio británico de esclavos deportó por la fuerza a más de tres millones de africanos a plantaciones en América y el Caribe.
Ninguna disculpa oficial
Hay otros símbolos muy concretos de la historia colonial británica, como el famoso Koh-i-Noor, este diamante del subcontinente indio. Camilla no llevó, en su coronación en 2023, la corona de la Reina Madre en la que está encastado. El diamante sigue guardándose entre las Joyas de la Corona. Están además los objetos provenientes de conquistas coloniales, como los bronces de Benín, saqueados durante la expedición británica de 1897 y aún en parte conservados en el Museo Británico.
La investigación de The Guardian plantea la incómoda pregunta: ¿qué está haciendo hoy la Corona con este legado? El rey Carlos III ha hablado de la esclavitud como una "tragedia atroz" y ha apoyado la investigación histórica sobre los vínculos de la monarquía con el comercio de esclavos. Pero hasta la fecha, no ha habido ninguna disculpa oficial por parte del gobierno británico ni discusiones sobre reparaciones.
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