Por el corresponsal de RFI en Londres
Keir Starmer ha anunciado un aumento de 15.000 millones de libras en defensa, sumando un total de 300.000 millones para los próximos cuatro años. Con esto, el gasto militar pasará del 2,3% actual del Producto Interior Bruto al 2,7%. Y al 4,2% si se incluyen los criterios más amplios de la OTAN.
El plan incluirá 5.000 millones para el uso de drones y armas autónomas para las fuerzas armadas y también contempla planes para que la Marina Real se convierta en híbrida, además de financiación para seis nuevos buques de guerra.
Este anuncio se produce después de que el ministro de defensa John Healey, uno de los hombres fuertes de su gobierno, dimitiera hace dos semanas por considerar que era insuficiente para hacer frente a las amenazas de Irán y de Rusia. Healey considera que es una "campaña de humo" y que está muy lejos de lo que necesita el país.
Los críticos como el exministro sostienen que este porcentaje está inflado con contabilidad creativa y que incluye gasto energético e infraestructuras. Todos los partidos de la oposición aseguran que no llega ni a la mitad de la lo que necesita el país.
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