Dos libras esterlinas por billete de autobús, como máximo, en toda Inglaterra, lo que equivale a algo menos de 2,50 €. Según el nuevo Gobierno de Andy Burnham, estos billetes con precio máximo deben permitir una mayor movilidad para todos los británicos, ya sea para ir al trabajo o al médico, por ejemplo.
Una medida que se inscribe en la línea de la supresión del IVA en las facturas de electricidad el martes y, en términos más generales, en las promesas políticas del nuevo inquilino del número 10 de Downing Street de mejorar la vida cotidiana de los británicos. “Ayer, en nuestra primera reunión, pedí a todo el Consejo de Ministros que diera prioridad a las medidas relacionadas con el coste de la vida por encima de todo lo demás”, insistió el miércoles durante una visita a Bath, una ciudad del suroeste de Inglaterra. “La gente tiene dificultades para llegar a fin de mes, la vida es demasiado dura…”.
Keir Starmer había elevado el precio máximo a 3 libras esterlinas
Esta medida, que entrará en vigor en enero, no es nueva, como recuerda nuestra corresponsal en Londres, Emeline Vin. El Gobierno conservador de Rishi Sunak ya la había puesto en marcha. El número de desplazamientos en autobús había aumentado de forma significativa, pero el organismo encargado de recopilar los datos nacionales no había observado un impacto notable en el poder adquisitivo. El laborista Keir Starmer había elevado el límite máximo a 3 libras esterlinas por motivos económicos hace dos años.
Desde su llegada a Downing Street este lunes, Andy Burnham se presenta como el primer ministro del poder adquisitivo y ha prometido devolver la esperanza a los británicos, que llevan cinco años sufriendo una sucesión de escándalos, inflación y pérdida de renta disponible. El límite máximo, previsto para un año, debería suponer un coste de 500 millones de libras esterlinas. Para financiarlo, el Ministerio de Seguridad Energética está convirtiendo en préstamos las subvenciones destinadas a proyectos en el extranjero.
Con AFP
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