Havering es un municipio en las afueras de Londres donde el Brexit ganó por mayor proporción, con el 70% de los votos. Diez años después, hablamos con aquellos que votaron marcharse de la Unión Europea.
Uno de ellos es Keith Martin, que es voluntario en el museo municipal: “No me gustaba la Comisión Europea. Me parecía una organización que derrochaba el dinero de los contribuyentes sin representación real. Diez años después creo que es mejor que nos hubiésemos quedado porque el mundo ha cambiado completamente”, expresa.
“No ha mejorado nada”
Karen Gibbs tiene un puesto ropa en el mercado de Romford, donde su abuela ya tenía una parada. Cuenta que las promesas que les hicieron no se han cumplido. “No ha mejorado nada. Ha afectado a los negocios pequeños. Y todo cuesta más dinero”, dice.
Gibbs espera que Nigel Farage se convierta en primer ministro: “El gobierno necesita un cambio. Alguien con agallas, que tome las riendas y haga algo”, afirma la mujer. Havering es el primer municipio de Londres gobernado por Reform, el partido antiinmigración de Farage.
Graeme Giddens también tiene un puesto en el mercado y votó salir. “Hemos tenido una afluencia masiva de gente de fuera de la UE y la zona ha cambiado. Parece que nos hemos diluido hasta el punto de que a veces no siento que estoy en Inglaterra porque solo oigo voces extranjeras”, cuenta Giddens.
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