Por el corresponsal de RFI en el Vaticano, Eric Senanque
Este viaje apostólico de 10 días y 11 etapas pasando por cuatro países es una novedad para el papa León XIV, y recuerda las grandes giras de su predecesor Juan Pablo II. Desde Argelia hasta Guinea Ecuatorial, Camerún y Angola, el pontífice está muy esperado, en estas tierras en busca de paz, estabilidad y reconciliación. Visitas que, como dicta la tradición, alternan encuentros institucionales con las autoridades y momentos más espirituales, con la ambición de conocer y apoyar a las comunidades católicas locales.
Si León XIV pisa África por primera vez desde que fue elegido papa, el continente no le es desconocido, ni mucho menos. Cuando era superior de la Orden de San Agustín, Robert Francis Prevost visitó países africanos en numerosas ocasiones, incluyendo Kenia y Nigeria. "Probablemente es el papa más africano que hemos tenido", dijo una figura africana en el Vaticano, que prefirió permanecer en el anonimato.
Una imagen resume este vínculo: el 26 de mayo, pocos días después de su elección, León XIV fue a la Basílica de San Pedro para saludar a los participantes en la peregrinación jubilar por la paz en África, organizada por los embajadores africanos acreditados ante la Santa Sede. En esta ocasión, rindió homenajeo al "gran testimonio que el continente africano ofrece al mundo entero".
Importancia estratégica para la Santa Sede
Benedicto XVI hablaba del continente africano como un "pulmón de la Iglesia". Con este capital humano y espiritual, la ambición de León XIV es volver a situar África en el centro de las prioridades de Roma. Este viaje también tiene una fuerte dimensión geopolítica para la Santa Sede. "Esta gira africana del papa es de gran importancia estratégica para el Vaticano en la medida en que consagra el desplazamiento del centro de gravedad del catolicismo hacia el sur global, y en particular hacia África, cuyo dinamismo demográfico, vocacional y eclesial la convierte ahora en un actor estructurador de la Iglesia universal", explica François Mabille, director del Observatorio Geopolítico de la Religión en el Instituto de Relaciones Internacionales y Estratégicas (IRIS).
León XIV eligió así destacar un continente que sigue siendo un importante caldo de cultivo para la Iglesia Católica. Según el anuario estadístico de la Santa Sede, publicado en octubre de 2025, el número de católicos africanos aumentó en más de ocho millones entre 2023 y 2024, el mayor incremento en comparación con otros continentes.
Al elegir el continente africano como escenario de este viaje, el papa también tendrá una plataforma importante para fomentar proyectos que le son muy queridos, como la paz o una mejor distribución de la riqueza. "África es un espacio privilegiado para que la diplomacia de la Santa Sede se exprese", continúa François Mabille, "no tanto como una tribuna en el sentido mediático, sino como un terreno para la concreta encarnación de los grandes temas universales que lleva el Vaticano, como la paz, la reconciliación o la gobernanza".
Compartir esta nota