La entrevista debía realizarse en la Universidad de Georgetown en Catar, pero esa misma mañana los Guardianes de la Revolución iraníes amenazaron con atacar las universidades estadounidenses implantadas en el Golfo. El establecimiento, que acoge a 500 estudiantes en su campus de Doha, cerró sus puertas. Tuvimos que cambiar de ubicación para encontrarnos con Mehran Kamrava, politólogo estadounidense y especialista en Irán, instalado en Catar. El encuentro se celebró finalmente en el Centro Árabe de Investigaciones y Estudios Políticos, donde dirige el departamento de estudios iraníes.
El académico comienza expresando su preocupación por sus estudiantes, cuyo día a día se ha visto alterado. Suspira y comenta: "Se han cruzado líneas rojas. Lo inimaginable se vuelve imaginable, luego posible, y después rutina".
La guerra en curso le recuerda su propio recorrido personal: nacido en Irán, donde pasó los primeros 16 años de su vida, emigró con su familia a Estados Unidos. Ahora vive en Catar, en una de las riberas del Golfo Pérsico, cuyas aguas también bañan las costas de su país natal.
"Esta guerra es un error histórico"
"Siento lealtad hacia Irán, hacia Estados Unidos y hacia Catar", confiesa el académico, que admite guardar rencor hacia Donald Trump y Benjamín Netanyahu. Pesimista, Kamrava teme que lo peor aún esté por venir y no comparte la opinión de los iraníes que apoyan la guerra con la esperanza de que provoque la caída de la República Islámica.
"Es un error histórico", sentencia tajante. "¿Surgirá un Nelson Mandela iraní?", se pregunta Kamrava. Lo duda, y concluye: "Quienes no conocen su historia están condenados a repetirla".
Kamrava reconoce haber quedado "sorprendido" por la resiliencia iraní. "Estados Unidos e Israel quieren una victoria rápida y decisiva, mientras que los iraníes ven esto como una guerra larga", analiza. "Los iraníes creen que pueden resistir y devolver los golpes con el tiempo", y consideran que a la larga pueden infligir un coste doloroso a sus enemigos. "En Teherán se piensa que tienen mayor resistencia al sufrimiento que Estados Unidos", explica.
"¿Un Mandela iraní?"
¿Qué compromiso podría permitir una salida de la crisis? "Los iraníes lo han dicho muchas veces: si la guerra se detiene ahora, no tienen ninguna garantía de que no volverá a estallar", recuerda, aludiendo a los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán en junio de 2025.
"Irán quiere algún tipo de acuerdo escrito que asegure que eso no volverá a ocurrir. Y por ahora no se ve nada que vaya en esa dirección", constata el especialista.
"Donald Trump ve su imprevisibilidad como una fuente de fuerza. Mañana podría decir: 'Hemos ganado, la guerra ha terminado'", concluye.
Compartir esta nota