"Al finalizar el partido, todo era decepción entre la afición mexicana. Rostros tristes y frustrados se apoderaron de las tribunas y de los alrededores del Estadio Azteca”, informa nuestra enviada especial al Mundial de Fútbol, Gwendolina Duval.
"Estoy triste. Fue horrible"; "yo tenía la esperanza de que se empatara"; "fue un partido lleno de intriga"; "como toda la gente estaba apoyando, sentías que podíamos ganar, pero no salieron las cosas", dicen varios mexicanos al finalizar el encuentro.
"En este último partido del Mundial en México, disputado en el mítico Estadio Azteca, la selección mexicana luchó hasta el final, pero no logró romper la defensa inglesa", subraya Duval.
Entre los seguidores del Tricolor, las emociones se mezclaban entre el orgullo y la frustración. "Estamos un poco decepcionados. Esperábamos más del equipo", dice un hombre, a quien una mujer interrumpe para precisar: "Pero estamos contentos, estamos muy contentos, la pasamos muy bien". Otro espectador señala que la selección jugó muy bien, "solo que Inglaterra supo defender muy bien su trinchera".
El doblete Bellingham
Y aunque el sueño mundialista terminó para México, en la capital, cerca del Ángel de la Independencia —donde la afición celebró las victorias anteriores—, el ambiente seguía siendo festivo. La ilusión, lejos de apagarse, se transformó en una muestra de identidad nacional. "Sinceramente estábamos ilusionados, muy ilusionados, la verdad. Pero es México, y México siempre tiene que dar la cara para el festejo", señaló un aficionado resignado, pero contento.
Del lado inglés, Jude Bellingham y Harry Kane destacaron. En particular, Bellingham, que nunca antes había marcado un doblete con la selección inglesa. Esta noche anotó dos goles en apenas un par de minutos ante una muralla verde que no había encajado goles en cuatro partidos.
Kane marcó su sexto gol en este Mundial y le dio a Inglaterra el boleto a Miami para enfrentar a Noruega el sábado.
La eliminación mexicana se consumó en una de las noches más memorables del Estadio Azteca.
Compartir esta nota