En medio de las asperezas que marcan la relación entre el presidente estadounidense Donald Trump y el papa León XIV, Marco Rubio se dedicó este jueves en el Vaticano a calmar las tensiones durante una conversación calificada de "amistosa".
Rubio llegó al palacio apostólico, en la Santa Sede, semanas después de las duras críticas del presidente Donald Trump al jefe de los 1.400 millones de católicos del mundo por su postura antibélica.
La audiencia "hizo hincapié en la solidez de las relaciones entre Estados Unidos y la Santa Sede, así como su compromiso común a favor de la paz y de la dignidad humana", señaló el Departamento de Estado en un comunicado.
"Revisaron los esfuerzos humanitarios en curso" en el continente americano y "las iniciativas para establecer una paz duradera en Oriente Medio", añadió.
La Santa Sede ha tenido un papel activo en la diplomacia en torno a Cuba, sometida a una creciente presión de Washington desde el regreso al poder de Trump.
Rubio, un católico de origen cubano, ha encabezado estos esfuerzos por presionar al gobierno comunista de la isla. León XIV conoce bien América Latina después de pasar dos décadas como misionero en Perú, donde obtuvo la nacionalidad.
Según el Departamento de Estado el diálogo entre ambos líderes dio fe de "la sólida y constante asociación entre Estados Unidos y la Santa Sede en favor de la libertad religiosa".
"Trabajar incansablemente por la paz"
Por su parte, al término del encuentro, el Vaticano indicó que las conversaciones versaron, entre otras cosas, sobre "la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz".
"Se reafirmó el compromiso común de mantener buenas relaciones bilaterales entre la Santa Sede y los Estados Unidos de América. A continuación, tuvo lugar un intercambio de opiniones (…) prestando especial atención a los países afectados por la guerra, las tensiones políticas y las situaciones humanitarias difíciles, así como a la necesidad de trabajar incansablemente en favor de la paz", subraya un comunicado del Vaticano.
En la noche del lunes, Trump volvió a criticar al papa en una entrevista, al afirmar que León considera que "está bien que Irán tenga un arma nuclear". "Creo que pone en peligro a muchos católicos y mucha gente", sostuvo el republicano.
Consultado al respecto, el obispo de Roma afirmó que la misión de la Iglesia católica es "predicar la paz" y el Evangelio.
"Si alguien desea criticarme por proclamar el Evangelio, que lo haga con la verdad", declaró a periodistas.
"La Iglesia ha hablado durante años contra todas las armas nucleares, así que no hay duda de eso", sostuvo el sumo pontífice.
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