Informe de Ricardo Dorado
Ya son más de 17.500 hectáreas que se han quemado desde que el incendio se activó el pasado 10 de agosto, obligando la evacuación de más de 1.000 personas en una veintena de municipios, y cobrándose la vida de un militar de la UME (Unidad Militar de Emergencia).
Aunque el incendio forestal “sigue evolucionando bien” según el consejero de Hacienda, Interior y Administración pública de Aragón, los próximos días se presentan como decisivos ya que se vuelven a dar condiciones meteorológicas adversas con temperaturas superiores a los 30°C, rachas de viento por encima de 30 km/h y una humedad por debajo del 30%.
Mientras tanto, los bomberos han decido comenzar hoy una huelga indefinida, convocada por los sindicatos UGT, CGT, OSTA y CCOO. Carlos Martínez, presidente del comité intercentros de SARGA, denuncia una “falta de inversión y de apuesta por el operativo de extinción y prevención” que describe como “infradimensionado”. Nos explica que esto ha causado el colapso del operativo desde el primer día del incendio, dependiendo la extinción en gran medida del refuerzo de comunidades y países limítrofes.

Los bomberos denuncian "operativos anclados en el siglo XX"
“Se están haciendo jornadas de más de 20 horas, se están violando los tiempos de descanso”, deplora Carlos Martínez.
Pero al tratarse de un “servicio esencial”, las autoridades han exigido unos servicios mínimos del 100%, por lo que los bomberos mantendrán sus turnos y trabajarán con normalidad.
“Aunque la empresa (SARGA), establezca unos servicios mínimos del 100% y quiera trasladar a la ciudadanía que los establece porque es un servicio esencial y no tiene otro remedio, pues es cuanto menos curioso, que un servicio tan esencial al final lo tengas bajo las condiciones bajo las que las tienes que es sin un reconocimiento real de su categoría, con una retribución de peón y con dimensionamiento que no permite dar una respuesta real y efectiva a los incendios”, afirma el este alto responsable de SARGA.
Los bomberos forestales reivindican que se actualice “un operativo que está anclado en un dimensionamiento del siglo XX pero que hoy en día con las circunstancias que marca el cambio climático no puede dar respuesta”, concluye Martínez.
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