Con el corresponsal de RFI en Beirut, Paul Khalifeh
Según el Departamento de Estado estadounidense, el ejército libanés comenzó el lunes a garantizar la seguridad de tres pueblos del sur del país, presentados como “zonas piloto”. Esta primera fase servirá de prueba para la aplicación del acuerdo marco alcanzado entre el Líbano e Israel.
Una delegación del Mando Militar de Estados Unidos para Oriente Medio (Centcom) se encuentra en el Líbano desde hace unos 10 días con el fin de coordinar los detalles de esta operación. No obstante, los detalles concretos de la puesta en marcha de estas zonas piloto siguen sin estar claros.
El acuerdo prevé la creación de una estructura de coordinación entre los ejércitos libanés e israelí, bajo los auspicios de Estados Unidos. La delegación militar estadounidense que se encuentra actualmente en Beirut se encarga de verificar que el Líbano cumpla sus compromisos, en particular el desarme de Hezbolá y el desmantelamiento de sus infraestructuras en las zonas afectadas.
Un acuerdo controvertido
Según informaciones publicadas por la prensa libanesa, un anexo sobre seguridad del acuerdo, que nunca se ha hecho público oficialmente, incluiría los nombres de 3.400 miembros de Hezbolá a los que no se les permitiría regresar a sus pueblos.
El acuerdo prevé asimismo que solo cuando Washington e Israel consideren satisfactorios los compromisos libaneses, el ejército israelí iniciará una retirada progresiva del sur del Líbano. Por otra parte, dos de las tres localidades seleccionadas para esta primera fase nunca han sido ocupadas por las fuerzas israelíes.
En el ámbito interno, el acuerdo marco dista mucho de contar con un consenso. Hezbolá, así como una amplia parte de la clase política libanesa, lo rechazan, en particular su anexo sobre seguridad, cuyo contenido nunca se ha revelado oficialmente.
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