Con nuestro corresponsal en Washington
Hay quienes rezan en trance con los brazos abiertos. Hay gorras de MAGA que no se ven tan a menudo en Washington y está Paul Furth. Su esposa acaba de comprarle una camiseta que celebra los 250 años de Estados Unidos, 1776-2026.
“A simple vista, es solo un aniversario. ¡Feliz aniversario a los Estados Unidos! Pero el significado profundo es que Dios ha guiado a nuestra nación durante 250 años. Eso es lo que significa mi camiseta”, dice.
Cada vez que le hacen una pregunta, invoca a Dios y le parece totalmente normal que Donald Trump y sus ministros hagan lo mismo en la Casa Blanca.

“No predico por Donald Trump, predico por Jesús”
“Me parece maravilloso que un líder se diga a sí mismo: ‘Quiero tener a alguien a mi lado capaz de escuchar el corazón de Dios y de transmitir la sabiduría y la estrategia que vienen del cielo’. Puede ser simplemente: ‘Espera, mantén la calma, no reacciones’. Creo que es fantástico que eso esté precisamente ahí, en la Casa Blanca. Y también están los miembros de su gobierno, que son extremadamente devotos al Señor y escuchan lo que Dios quiere hacer con su cargo”, explica a RFI.
Sin embargo, hay un pero: cuando Donald Trump publica fotos de sí mismo vestido como Jesús. Eso, a Paul Furth no le cayó muy bien. “¡No es Dios, no es una deidad! Yo no predico por Donald Trump, predico por Jesús. Por supuesto, hay ciertas cosas que publica o dice que son decepcionantes. Pero, aun así, rezo por él y lo bendigo”, asegura. Y si hay algo sagrado, dice, es la libertad de religión.
Compartir esta nota