Con nuestra corresponsal en Kiev
En Kiev, entre los repetidos ataques aéreos rusos y un sistema de transporte precario que se interrumpe con cada alerta aérea, puede resultar difícil para los habitantes regresar a sus hogares por la noche. La flexibilización del toque de queda, que entrará en vigor este jueves 10 de septiembre, debería facilitar la vida de los residentes. Se acabó el toque de queda de medianoche a las cinco de la mañana, establecido en 2022; a partir de ahora comenzará a la 1 de la madrugada.
“Como el toque de queda se acortará, el transporte público funcionará un poco más de tiempo; al menos habrá más trenes del metro por la noche. Parece que eso es todo, porque los horarios en los centros comerciales o en otros comercios no van a cambiar en absoluto”, resume Maya, una estudiante.
Un nuevo sistema de alertas en las aplicaciones móviles
Además del toque de queda más corto, se ha rediseñado el sistema de alertas aéreas en dos niveles y se ha implementado un nuevo código de colores en las aplicaciones, como explica Tanya, una madre de familia.
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“Ahora recibimos alertas amarillas cuando los drones son particularmente peligrosos, y alertas rojas, que son para ataques con misiles, balísticos, cuando es más peligroso”, detalla. “¡Es genial, porque cuando la alerta es amarilla, igual podemos tomar el metro! “, dice a RFI.
Estas nuevas disposiciones, que deberían facilitar la vida a algunos, no necesariamente satisfacen a otros. En caso de alerta amarilla, ya no se exigirá a las tiendas que cierren, y el personal ya no estará obligado a ponerse a salvo. Una medida que ya genera inquietud entre los empleados.
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