Sanae Takaichi, primera ministra de Japón y defensora del ultraconservadurismo, se encamina a devolverle una mayoría a su Partido Liberal Democrático (PLD) en la cámara baja del Parlamento, tras las elecciones legislativas anticipadas de este domingo, que se dieron bajo fuertes nevadas.
El partido podría ganar por sí solo más de 300 de los 465 escaños de la cámara baja, frente a los 198 que tenía hasta ahora, y recuperar la mayoría absoluta que perdió en 2024. Si estas previsiones se confirman, sería el mejor resultado desde 2017 para el PLD, entonces liderado por Shinzo Abe, mentor político de Takaichi, asesinado en 2022. Los resultados oficiales no se darán a conocer hasta el lunes.
"Política fiscal responsable y proactiva"
La primera ministra asumió el cargo en octubre tras la dimisión de su predecesor y desde entonces ha logrado atraer a los votantes, también a los jóvenes. El 19 de enero anunció la disolución de la Cámara Baja del Parlamento, lo que desencadenó una campaña relámpago histórica de 16 días.
Sin embargo, ha tenido que gestionar los problemas de la segunda economía de Asia. Tras un paquete de estímulo de 135.000 millones de dólares para paliar los efectos de la inflación, la principal causa del descontento de los votantes, ha prometido durante la campaña suspender el impuesto al consumo en los alimentos.
La deuda de Japón duplica el tamaño de su economía y, en las últimas semanas, el interés de los bonos a largo plazo ha alcanzado máximos históricos. Takaichi se comprometió este domingo a aplicar una política fiscal responsable: "Hemos insistido constantemente en la importancia de una política fiscal responsable y proactiva", declaró Takaichi en televisión, afirmando que quiere "construir una economía fuerte y resiliente".
Política exterior
Takaichi, que tiene el apoyo de Donald Trump, forma parte del ala ultraconservadora del PLD y es admiradora de Margaret Thatcher. También es partidaria de la línea dura en la cuestión de inmigración.
En política exterior, está considerada un "halcón" frente a China. Cuando llevaba solo dos semanas en el cargo sugirió que Japón podría intervenir militarmente si Pekín intentara tomar Taiwán por la fuerza.
La reacción de Pekín a sus declaraciones fue convocar al embajador de Tokio y advirtió a sus ciudadanos de que no visiten Japón. También realizó maniobras aéreas conjuntas con Rusia. Trump no se ha pronunciado públicamente sobre la disputa pero calificó a Takaichi de "líder fuerte, poderosa y sabia que ama verdaderamente a su país".
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