El texto, que garantiza una mayoría parlamentaria a toda alianza que obtenga más del 42 % de los votos, fue aprobado por 227 votos a favor y 164 en contra, después de que la dirigente de extrema derecha Giorgia Meloni declarara a su coalición de gobierno que dimitiría si la reforma fracasaba.
"Con la aprobación definitiva de la nueva ley electoral, los italianos podrán elegirlo todo cuando vuelvan a las urnas: el partido, la coalición, el programa, el candidato a primer ministro y, de nuevo, su parlamentario", celebró en X la jefa del Gobierno italiano.
Esta reforma se aplica a las próximas elecciones, en la primavera o en el otoño de 2027. Las principales novedades son tres.
"La primera radica en que las alianzas políticas tendrán la obligación de declarar a los electores quién será el primer ministro en caso de victoria, aunque la facultad de nombramiento queda en manos del presidente de la República, Sergio Mattarella”, explica desde Roma nuestro corresponsal, Federico Guiglia.
"La segunda, la coalición de partidos que obtiene el 42 % de los votos más uno tendrá derecho a un premio de mayoría en el Parlamento para gobernar con estabilidad después de 35 años. Y tercera, la reforma introduce, al menos en parte, el voto preferencial, es decir, la posibilidad de elegir a los miembros del Parlamento en lugar de confirmar, como pasaba hasta ahora, a los candidatos garantizados propuestos por los partidos", precisa Guiglia y recuerda que "la oposición espera que el Tribunal Constitucional intervenga para introducir cambios en una ley considerada a la medida del Gobierno".
Por su parte, el Gobierno afirma que esta nueva ley aportará una mayor estabilidad a Italia. También beneficiaría a los electores al obligar a los partidos o coaliciones a definir su programa de gobierno y a designar a su candidato al cargo de primer ministro antes de las elecciones.
Sin embargo, esta exigencia podría plantear problemas al centroizquierda, dividido sobre varias cuestiones políticas clave y también sobre la elección de los posibles candidatos al puesto de jefe de Gobierno.
La oposición había prometido votar contra la reforma, ya aprobada por el Senado.
El partido de Giorgia Meloni, Fratelli d’Italia, y sus aliados disponen de la mayoría en el Parlamento, pero la coalición ha mostrado señales de tensión de cara a las elecciones legislativas. De hecho, la votación de este jueves se celebró mediante voto secreto.
La primera ministra italiana había advertido que dimitiría si la ley no era aprobada. Pero aunque el texto fue finalmente adoptado, como se esperaba, algunos advierten de un posible efecto boomerang que podría ofrecer a la izquierda una cómoda victoria el próximo año.
En septiembre, Giorgia Meloni se convirtió en la jefa de Gobierno más duradera de la Italia de la posguerra, pero su coalición pierde terreno frente al antiguo general Roberto Vannacci y su nuevo partido Futuro Nazionale (FN, extrema derecha).
Con información de la AFP
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