Crecidos bajo la era Netanyahu, se estima que un 74% de los jóvenes va a apoyar a líderes de centroderecha y extrema derecha. Halel es una de ellas.
En Tel Aviv, esta soldado de 18 años escucha atentamente a Gadi Eisenkot, uno de los candidatos. El primer voto de su vida será para ese general que tiene chances de destronar a Netanyahu. Halel votará por su partido 'Yashar'. Que el mitín haya coincidido con su primer día en el Ejército es pura coincidencia. Halel espera que se cumpla la promesa de la oposición: instaurar el servicio militar para los jóvenes ultraortodoxos.
"Es importante y necesario que todos sirvan en el ejército. Yo no elegí a este gobierno. Hoy votaré por gente que sé que intentará hacer lo mejor para Israel", dice.
En estos comicios, un 7,5% de los votos recaen en nuevos electores que desde 2009 –y a excepción de uno muy corto– solo conocen los mandatos de Netanyahu. Halel está entusiasmada con "un cambio". Ori, votante en Jerusalén del partido 'BeYachad' de Naftali Bennett, cree que ha llegado "la gran oportunidad" y por eso confía en que "el próximo gobierno anteponga los intereses del país y represente a la mayoría de la población, en vez de a las facciones extremistas".
El exprimer ministro Naftali Bennett es más religioso que el secular Eisenkot y más duro en defensa. Los dos representan la derecha que absorberá el sufragio de la mayoría de los jóvenes israelíes. Desde hace 20 años es ahí hacia donde viran porque cada vez más seculares se derechizan y, por demografía, más niños nacen en hogares nacionalistas religiosos.
Por su parte Meital Shur, religiosa de 18 años, votará por el partido de extrema derecha 'Noam'. "El 7 de Octubre me ha reforzado en la idea de que la derecha es el camino correcto y que si seguimos dando cosas a los árabes se producirá otro 7 de Octubre", explica.
Según las estadísticas, el ataque de Hamás causó dolor y ánimo de venganza, pero no influyó en las tendencias electorales de país. Este no fue el caso con Meital, otra votante primeriza que apoya a 'Noam', partido que encarna el sionismo religioso de los radicales Bezalel Smotrich e Itamar Ben Gvir, pero con énfasis en que la ley religiosa judía rija el Estado.
Temor a un "hundimiento"
Ella estima que si otros candidatos ganan ocurrirá "un hundimiento". En ese mismo sentido se expresó Shiló, colono en Cisjordania y partidario de la anexión de Gaza. "Un pueblo que está conectado con su pasado, con la tradición, con la Torah, con sus raíces… es un pueblo en orden y que tiene la verdad"
El universitario Ohad, de 19 años, vota a 'Los Demócratas' de Yair Golan. Ohad sabe que forma parte de la minoría. De los candidatos judíos más relevantes apoya a Yair Golan, el único en haber condenado la matanza de niños en la Franja, lo que le costó caro. Para él es esencial la seguridad, pero proyectando un vecino Estado Palestino.
"Debemos votar para que un 7 de octubre no ocurra de nuevo. Por eso estas elecciones son tan importantes. Para constituir un Gobierno, necesitamos constituir un comité de investigación", dice.
Ohad se refiere a un comité sobre los fallos y responsabilidades del 7 de octubre, una fecha que enterró en Israel la palabra "paz" y dio vía libre a un discurso racista y belicista: casi el único que han oído estos jóvenes.
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