Islandia aleja la posibilidad de convertirse en el 28º miembro de la UE. Los resultados de un ajustado referéndum muestran claramente que el país nórdico continúa profundamente dividido sobre su futuro y sobre si debe reabrir las negociaciones para adherirse a la Unión Europea. Un 52% de los votantes se ha pronunciado en contra de reabrir las negociaciones con Bruselas, suspendidas desde hace más de una década. La consulta celebrada el sábado no planteaba a los islandeses la entrada en el bloque, sino si el Gobierno debía recibir el mandato para recuperar dichas negociaciones. Un resultado favorable no habría garantizado la adhesión de Islandia al club comunitario, sino únicamente el inicio de un proceso para negociar.
El gobierno de centroizquierda de la primera ministra, Kristrún Frostadóttir, ve frenado de esta manera el proceso que había tratado de poner en marcha para replantear la relación del país con Europa, en un contexto marcado por la creciente incertidumbre económica que sacude a la isla.
Tras una campaña dominada por el coste de la vida y sobre todo, los derechos de los pescadores que temían ver controlados sus volúmenes por Bruselas, los partidarios del "no" dieron la vuelta a lo indicado por los sondeos durante las semanas previas, que vaticinaban una victoria de los europeístas. El control de los caladeros de pesca, ricos en bacalao y arenque, se ha convertido en uno de los argumentos con mayor capacidad de movilización entre quienes rechazan acercarse a la UE.
Tras llegar al poder hace poco menos de dos años, el Gobierno de Frostadóttir anunció su intención de celebrar un referéndum en 2027. Sin embargo, las amenazas de Donald Trump sobre la cercana Groenlandia llevaron a la primera ministra a acelerar los planes y convocar la consulta antes de lo previsto. Para la UE, incorporar a Islandia habría reforzado significativamente su posición en una región donde potencias como EE.UU. , Rusia y China compiten por ampliar su influencia.

Pese al resultado del referéndum, Islandia seguirá siendo uno de los socios más estrechos de la UE. Los defensores del “no” también han señalado como argumento que Islandia mantiene desde hace décadas una estrecha relación con la UE a través del Espacio Económico Europeo (EEE), que le permite participar en buena parte del mercado único. Con una inflación por encima del 5% y los tipos de interés en el 8%, Islandia desbancó a Suiza hace unos meses como el país más caro del mundo, según Viska, el principal sindicato islandés. Este modelo, que también sigue Noruega, implica además que Reikiavik ha adoptado aproximadamente tres cuartas partes de la normativa europea que ya cumplen.
(Con AFP, Reuters y fuentes locales)
Compartir esta nota