Estados Unidos e Irán observan un alto el fuego desde el 8 de abril, después de casi 40 días de bombardeos de Estados Unidos e Israel, y de represalias iraníes contra las monarquías del Golfo aliadas de Washington.
Islamabad acogió una primera ronda de conversaciones directas el 11 de abril. Pero no dio resultado, ya que las posiciones siguen muy alejadas en cuanto al estrecho de Ormuz -donde Irán tiene la pretensión de cobrar gravámenes por el paso de buques- y el programa nuclear de la república islámica.
Irán transmitió esta semana un nuevo texto a través de Pakistán, que ejerce de mediador. No se divulgaron detalles del contenido de la propuesta.
Pero el presidente Trump, que el jueves fue informado por su ejército de las distintas opciones sobre la mesa, no tardó en desestimar esta nueva iniciativa: "En este momento no estoy satisfecho con lo que ofrecen", dijo el mandatario el viernes a los periodistas, al culpar del estancamiento de los contactos a la "tremenda discordia" en el seno del liderazgo iraní.
"¿Queremos ir allí y simplemente arrasarlos y acabar con ellos para siempre, o queremos intentar lograr un acuerdo? Quiero decir, esas son las opciones", respondió cuando le preguntaron por los próximos pasos.
"Es probable que se reanude el conflicto con Estados Unidos, y los hechos demuestran que Estados Unidos no respeta ninguna promesa ni acuerdo", dijo a propósito este sábado Mohamad Jafar Asadi, inspector adjunto del mando militar central Jatam al Anbiya, citado por la agencia iraní Fars.
"Las fuerzas armadas están perfectamente preparadas ante cualquier posible oportunismo o acción imprudente por parte de los norteamericanos", enfatizó este mando militar.
"Como piratas"
Donald Trump tenía en teoría hasta este viernes para solicitar la autorización del Congreso de Estados Unidos a fin de continuar la guerra iniciada junto con Israel el 28 de febrero.
En lugar de ello optó por enviar una carta a los líderes legislativos para notificarles que las hostilidades contra Irán habían "habían terminado".
Varios congresistas demócratas señalaron sin embargo que la presencia continua de fuerzas estadounidenses en la región indica lo contrario.
El USS Gerald Ford, el mayor portaviones del mundo, ya abandonó Oriente Medio, pero en la zona permanecen 20 buques de la Marina estadounidense, incluyendo otros dos portaviones.
La guerra ha causado miles de muertos, principalmente en Irán y Líbano, y sus repercusiones siguen sacudiendo la economía mundial. Los precios del petróleo alcanzaron esta semana un máximo en cuatro años, con el barril de Brent en 126 dólares.
Y es que si bien los bombardeos israelo-estadounidenses contra Irán han cesado, el conflicto regional perdura por otros canales. Empezando por Líbano, donde Israel prosigue con sus ataques al movimiento proiraní Hezbolá pese a una tregua entre ambas partes.
Washington, a su vez, mantiene un bloqueo naval a los puertos iraníes, en represalia por el cierre casi total por parte de Teherán del estrecho de Ormuz, por donde transitaba antes de la guerra un 20% del petróleo y el gas natural licuados consumidos a escala planetaria.
"Somos como piratas", dijo el viernes Trump en un mitin en Florida, entre vítores del público, describiendo una operación en la cual las fuerzas estadounidenses tomaron el control de un barco.
El gobierno estadounidense anunció además nuevas sanciones contra los intereses iraníes, y advirtió que quienes paguen un peaje a Teherán para atravesar Ormuz se expondrían a sanciones.
(Con la AFP)
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