Con AFP
"IRÁN HA PEDIDO UNA REUNIÓN. ¡TENDRÁ LUGAR MAÑANA EN DOHA!", aseguró el presidente estadounidense Donald Trump en su plataforma Truth Social. Poco después, la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, anunció en Fox News que los emisarios Steve Witkoff y Jared Kushner viajarían allí "esta semana para participar en reuniones de alto nivel".
Un diplomático confirmó a la AFP que "en los próximos días, equipos técnicos encargados de poner en marcha el memorando de acuerdo" se reunirían en la capital catarí. Más temprano, la cancillería iraní negó que esa reunión vaya a llevarse a cabo, aludiendo a una información "incorrecta".
Catar actúa como mediador, junto con Pakistán, en las conversaciones entre ambos países destinadas a poner fin a la guerra en Oriente Medio. Además, alberga parte de los activos iraníes congelados a causa de las sanciones estadounidenses.
Este lunes, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, declaró que están "en curso" las medidas necesarias para descongelar los fondos iraníes congelados. "De acuerdo con los planes establecidos, se liberarán 6.000 millones de dólares de un total de 12.000 millones de dólares retenidos en Catar y serán devueltos al país", afirmó, según la presidencia.
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Siguen las tensiones por Ormuz
Pero la tensión entre Washington y Teherán gira sobre todo en torno a la gestión del estratégico estrecho de Ormuz. Esa vía marítima fue reabierta la semana pasada, después de que Irán la cerrara desde el inicio del conflicto el 28 de febrero, desencadenado por los ataques de Estados Unidos e Israel contra la república islámica.
Teherán lleva semanas diciendo que el funcionamiento de Ormuz no volverá a ser como antes de la guerra, cuando era gratuito, algo a lo que Washington se opone. Y ha amenazado a los buques que opten por eludir el único itinerario que ha autorizado, el que bordea sus costas.
Estados Unidos acusó a Irán de haber atacado dos barcos la semana pasada y bombardeó el viernes la República Islámica, y Teherán respondió atacando posiciones estadounidenses en la región del Golfo. Estas hostilidades, que se prolongaron hasta el domingo, pusieron en vilo el memorando de acuerdo firmado el 17 de junio, destinado a poner fin a la guerra.
Irán y Omán reivindican su soberanía sobre Ormuz y se plantean imponer tasas por utilizarlo, pese a que la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (CNUDM), que Teherán no ratificó, garantice un derecho de "paso en tránsito" en los estrechos utilizados para la navegación internacional. Ambos países anunciaron la semana pasada la creación de un comité conjunto para alcanzar un acuerdo sobre la administración del estrecho y, según dijo este lunes la cancillería iraní, ya han celebrado su primera reunión.
Irán insiste en que los barcos que atraviesan el estrecho deben circular por un corredor cercano a sus costas, aunque esta semana decenas de embarcaciones lo hicieron por el lado opuesto del canal, pegadas al litoral de Omán.
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