En 2023, las plataformas de reparto y los trabajadores suscribieron un acuerdo que fijaba un ingreso mínimo bruto de 11,75 euros por hora. Este importe fue revisado al alza y elevado a 19 euros brutos por hora el pasado viernes.
La Autoridad de Regulación de las Plataformas de Empleo (Arpe) había publicado en 2025 un informe que reveló una fuerte caída de los ingresos horarios brutos entre 2021 y 2024: un descenso del 34,2 % para los repartidores de Uber Eats, del 22,7 % para los de Deliveroo y del 26,6 % para los de Stuart, una vez considerada la inflación.
Las dos compañías integrantes de la Asociación de Plataformas de Independientes (Api), Uber Eats y Deliveroo, firmaron este viernes junto con los sindicatos de repartidores Union-Indépendants y la Federación Nacional de Autoemprendedores (FNAE) una adenda al acuerdo alcanzado en 2023.
Según Joël Blondel, director general de la Arpe, la firma del acuerdo "marca una etapa importante en la construcción progresiva de garantías colectivas adaptadas a las condiciones de trabajo de los trabajadores independientes de las plataformas".
Por su parte, Bastien Pahus, director general de Uber Eats Francia, afirmó que el acuerdo representa "una inversión sin precedentes para garantizar los ingresos" de los repartidores, estimada en unos 50 millones de euros anuales, según un comunicado difundido por la Api.
En la misma línea, Melvina Sarfati El Grably, directora general de Deliveroo Francia, aseguró que "este compromiso histórico en materia de ingresos demuestra que el diálogo social en el sector de las plataformas funciona".
Sin embargo, para Fabian Tosolini, representante del sindicato mayoritario Union-Indépendants, el acuerdo constituye solo "una etapa, pero no el objetivo final". El dirigente sindical defiende la implantación de una remuneración denominada "horokilométrica", que tenga en cuenta los kilómetros efectivamente recorridos y los tiempos reales de espera, en lugar de las estimaciones realizadas por las plataformas digitales.
Según Tosolini, este modelo de cálculo continúa siendo objeto de negociación entre las partes.
Salud, seguridad y nuevas garantías
La adenda firmada también introduce una mejora relevante: la garantía de ingresos mínimos dejará de calcularse de forma mensual y pasará a evaluarse semanalmente, un sistema considerado más favorable para los repartidores, ya que permitirá una compensación económica más regular.
Asimismo, las propinas dejarán de formar parte de la base utilizada para calcular la remuneración mínima garantizada. Hasta ahora sí eran incluidas en dicho cálculo.
El nuevo acuerdo incorpora además una cláusula de revisión anual del importe garantizado, que podrá actualizarse antes si se produce una circunstancia excepcional, como un aumento significativo de la inflación o una pérdida importante de poder adquisitivo.
Paralelamente, continúan las negociaciones sobre cuestiones relacionadas con la salud y la seguridad de los repartidores, así como sobre las desactivaciones de cuentas. Las plataformas suelen suspender el acceso de aquellos trabajadores sobre los que recaen sospechas de fraude, una práctica que los sindicatos consideran a menudo brusca e injustificada.
El debate sigue abierto
En Francia y en toda Europa, el debate sobre estos trabajadores, considerados un símbolo de la denominada "uberización" del mercado laboral, continúa siendo especialmente intenso.
Sindicatos, organizaciones no gubernamentales y asociaciones de repartidores denuncian de forma reiterada condiciones de trabajo exigentes, excesivas e incluso peligrosas, a cambio de ingresos que consideran insuficientes.
Ola de calor y restricción de horarios
En este contexto, Uber Eats y Deliveroo anunciaron el miércoles que suspenderán los pedidos durante las horas de mayor calor —entre las 14:00 y las 18:00 horas— en aquellos departamentos franceses que se encuentren bajo alerta roja por ola de calor.
Los fenómenos climáticos extremos hacen que las actividades profesionales al aire libre sean especialmente difíciles y riesgosas, una situación que afecta de manera directa a los repartidores en bicicleta.
Por otro lado, también crecen las críticas contra la falta de transparencia de los algoritmos que determinan tanto el precio de los servicios como la asignación de los pedidos. Diversos colectivos consideran que este sistema genera una relación de subordinación encubierta, ya que los repartidores no tienen un control real sobre sus ingresos ni sobre la distribución de los encargos.
En respuesta a estas preocupaciones, la Unión Europea aprobó a finales de 2024 una legislación destinada a reforzar los derechos de los trabajadores de plataformas digitales. La norma prevé que muchos de ellos puedan ser reclasificados como asalariados, y Francia deberá incorporarla a su legislación nacional antes del 2 de diciembre.
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